Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

PLAN DE MEDIDAS

Casi a punto del colapso, Argentina divisa una nueva esperanza

Por Raquel GonzálezTiempo de lectura2 min
Economía03-11-2001

La paciencia se está agotando en Argentina. Son demasiadas las exigencias a unos ciudadanos que comienzan a estar cansados de no ver resultados a tanto sacrificio tras cuatro años de recesión. La situación es de absoluta incertidumbre. Nadie sabe lo que va a pasar.

El desempleo aumenta y el poder adquisitivo disminuye. La mitad de los empleados argentinos cobran menos de 400 pesos al mes (menos de 80.000 pesetas) y si se observa que a los hogares que reciben menos de 470 pesos les consideran que viven por debajo de la línea de la pobreza, se puede deducir sin demasiados quebraderos de cabeza que la situación es realmente complicada. Las nuevas medidas se centran especialmente en incrementar el nivel adquisitivo de los ciudadanos, ayudar a las empresas en crisis, detectar a los evasores de dinero y dar subsidios a los más necesitados. Es decir, disminuir el costo de la deuda pública y reactivar la economía. En su discurso dirigido a la nación, el presidente argentino, Fernando de la Rua, apeló con insistencia al sentimiento patrio de los ciudadanos para que hicieran suyo este plan. “Seamos patriotas para defender nuestro presente y nuestro futuro”, reclamaba De la Rua. La respuesta que ha tenido este nuevo paquete de medidas económicas ha sido en general positiva. El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el G-7, grupo de países mas industrializados formado por Estados Unidos, Alemania, Inglaterra, Italia, Francia, Canadá y Japón, han mostrado su expreso apoyo y confianza a Argentina. Los principales grupos políticos del país también demostraron estar de acuerdo con el plan de Domingo Cavallo, ministro de Economía. Sólo hubo divergencias en las opiniones de algunos miembros del Partido Justicialista (PJ), el del ex presidente Carlos Menem, que declaró que si las medidas hubiesen sido consensuadas por todos los grupos políticos “habrían tenido mejor repercusión”. A pesar del halo de esperanza que descubren estas medidas, la situación sigue siendo muy compleja. Sólo hasta fin de año, Argentina tendrá que afrontar vencimientos de deuda de hasta 5.364 millones de dólares (casi un billón de pesetas). Hay un punto necesario para que la estabilidad del plan de medidas económico sea absoluta: el acuerdo sobre el dinero destinado a las provincias. El Gobierno cree absolutamente necesario disminuir la cantidad, los gobernadores de las provincias se niegan. A esperas de ver cómo evoluciona la situación, el riesgo país de Argentina, capacidad que tiene un país endeudado para cumplir con los pagos, alcanzó un nuevo récord llegando a los 2.500 puntos. Países como Ecuador, Indonesia, Nigeria o Turquía son actualmente más solventes que el país del río de la Plata.