SEGURIDAD SOCIAL
Discordia sobre la reforma de las pensiones
Por Ana Gutiérrez Arias
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Economía15-07-2006
Bajo la presencia de José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno, Jesús Caldera, ministro de Trabajo; José María Cuevas, presidente de la patronal CEOE; Enrique Martínez Piqueras, vicepresidente de Cepyme; y los responsables de UGT y CC.OO., Cándido Méndez y José María Hidalgo, han firmado una reforma de las pensiones, en el Palacio de la Moncloa, que busca asegurar el futuro de éstas mediante la dotación al sistema de más equidad y estabilidad, según Caldera.
El portavoz de Trabajo y Asuntos Sociales del Grupo Socialista, Jesús Membrado, ha declarado que se trata de una reforma necesaria que permite adaptar la red de la Seguridad Social a los cambios demográficos que se han producido en España. Asimismo, explicó que la modificación ha sido posible “gracias a la buena situación y el superávit de la Seguridad Social”. A este respecto, el Fondo de Reserva recibirá 3.800 millones de euros, lo que supone que sumará 35.000 millones, más o menos, el cuatro por ciento del Producto Interior Bruto (PIB). La reforma se caracteriza por tener un carácter global que afecta a todas las prestaciones del sistema. No obstante, cuenta con varios aspectos que destacan sobre los demás. En primer lugar, la reformulación de la pensión de viudedad, a la que ahora tendrán acceso las parejas de hecho; en segundo, los incentivos para prolongar la vida laboral más allá de los 65 años. Aunque la reforma ha sido bien recibida por casi todos los colectivos sociales, no se ha librado de las acusaciones de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) y la Petita i Mitjana Empresa de Catalunya (Pimec), que la consideran injusta, porque discrimina y no considera a los trabajadores autónomos (uno de cada seis del total); ineficaz, porque no resuelve, en su opinión, el problema de financiación de la Seguridad Social; y limitada, porque no permite a los autónomos jubilarse anticipadamente.





