EDUCACIÓN
El espacio universitario europeo, otro largo camino hacia el consenso
Por Elena R. Blázquez
3 min
Sociedad06-07-2006
La principal queja de los universitarios españoles es la dificultad que encuentran para acceder al mercado laboral. Sin embargo, el enfoque hacia el mundo laboral que orienta el sistema universitario español es el principal problema que complica la adaptación de este país al Espacio Europeo de Educación Superior.
Calidad, movilidad, diversidad y competitividad son los cuatro principios que guían al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), un sistema universitario común para toda la Unión Europea que persigue dos objetivos principales: aumentar el empleo en toda la Unión y construir un sistema de calidad que atraiga a estudiante y profesores de otras partes del mundo. Para lograr esta integración, los países deben ponerse de acuerdo en unas líneas comunes, entre las que destacan: establecer un sistema de créditos para facilitar la movilidad de los estudiantes, y un sistema de titulaciones basado en dos niveles, grado y postgrado, el desarrollo de sistemas de garantía de calidad y mecanismos de certificación y acreditación. Con la voluntad de integrarse en este sistema común europeo, España ha llevado a cabo una reforma de la ley universitaria para fomentar en nuestras universidades el impulso de la investigación y la autonomía, cualidades necesarias para el objetivo común de la transformación y modernización de Europa. Para lograr esta autonomía, la reforma posibilitará que las decisiones se tomen a través de órganos en los que esté representado todo el personal. Así, se crea la Conferencia General de Política Universitaria, el órgano de coordinación y cooperación de la política universitaria, y se constituye el Consejo de Universidades, con el cometido de asesorar, coordinar y cooperar en el ámbito académico. Además, está prevista la creación de un estatuto y un Consejo de estudiantes universitarios, para asegurar su participación en el sistema universitario. En relación con la contratación de profesores, se establecen unas modalidades laborales específicas: las figuras de ayudante, profesor ayudante doctor, profesor contratado doctor, profesor asociado y profesor visitante. Su contratación se hará mediante concurso público y su selección tendrá en cuenta el mérito. Para garantizar la calidad y definir los criterios de evaluación se forma la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA). Con el fin de que la investigación de respuestas a las demandas sociales, se prevé la creación de institutos mixtos de investigación, que pondrán en relación el sistema universitario y el productivo. Para ofrecer una formación completa a los universitarios, la reforma contempla un título dedicado al deporte universitario, además de la creación de programas sobre la igualdad y la lucha contra la violencia de género, ayuda a las víctimas del terrorismo y políticas que persigan la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad. Pese a las buenas intenciones, hay algunos desajustes entre las leyes y la realidad. Así, la Declaración de Bolonia establece unos estudios teóricos que deben ser completados con un año de prácticas, sin el cual no se puede acceder al mercado laboral. De este modo, en el EEES es posible que estudiantes de máster o doctorado no hayan obtenido el título de grado, por no haber cursado la formación práctica, convirtiéndose en doctores no habilitados para el ejercicio de su profesión. Resulta especialmente novedoso en España donde el motivo de muchos universitarios para realizar sus estudios es la posterior incorporación a un empleo. En el año 2010, las actuales licenciaturas y diplomaturas serán sustituidas por los estudios grados, que constarán de 180 créditos de fromación básica y hasta 60 créditos adicionales para prácticas o proyectos. Los posgrados se dividen en máster, con una duración de uno o dos años, y doctorados, de 3 años. Además, los nuevos máster serán oficiales y a precio público.





