Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

TERRORISMO INTERNACIONAL

Al Qaeda planeó atacar con gas el Metro de Nueva York en 2003

Por Claire AmbrósTiempo de lectura2 min
Internacional25-06-2006

En enero de 2003, el número dos de la red de Al Qaeda, el egipcio Ayman al Zawahiri, canceló un atentado contra el metro neoyorquino 45 días antes de su realización. Los artefactos que estaban listos para ser utilizados eran bombas caseras de ácido cianhídrico. Las autoridades estadounidenses conocieron las intenciones del grupo terrorista después de su suspensión.

Todos los días laborables, cuatro millones de personas utilizan el Metro de Nueva York para sus desplazamientos. Según el último libro del periodista Ron Suskind The One Percent Doctrine (La doctrina del uno por ciento), el grupo armado Al Qaeda tenia un ataque previsto en dichos subterráneos para principios del año 2003. El atentado fue cancelado por Ayman al Zawahiri en enero del mismo año, un mes y medio antes de que se llevase a cabo por un comando de terroristas procedente del norte de África. Hoy, se desconocen las razones de la cancelación y si estos terroristas siguen en el país norteamericano. Ron Suskind, quien ha destapado la trama de Al Qaeda, se llevó el premio Pulitzer por su investigación sobre el caso. Una indagación que consistió en estudiar el “campo de batalla invisible” entre los servicios secretos estadounidenses y los terroristas. Suskind describe el plan que se iba a ejecutar como algo “sencillo y eficaz” basado en un simple artefacto: el mubtakkar, que significa en árabe “invento”. Esta innovadora arma consiste en un bote con dos recipientes dentro, uno con cianuro y el otro con un ácido derivado del hidrógeno. El artefacto explosivo tendría que ser activado con teléfonos móviles y la mezcla de las dos sustancias se convertiría en cianuro de hidrógeno, un gas parecido al que se usó en las cámaras de los campos de exterminio de la Segunda Guerra Mundial. Los artefactos se hubieran colocado en distintos vagones de varios trenes. Los efectos del mubtakkar variarían su amplitud según la carga del artefacto y de su disposición, pero la cifra de vidas que podría llevarse una operación de esas características en el metro de Nueva York y a hora punta sería de entorno a las 3.000. La CIA pudo investigar sobre el artefacto gracias a la información que contenía el ordenador de un yihadista de Bahrein arrestado en febrero de 2003 en Arabia Saudí. Además de ello, Washington tenía contactos frecuentes con un “topo” dentro de Al Qaeda, el cual consiguió comunicar a Estados Unidos que la operación del metro había sido coordinada por Yusef al Ayeri, quién tras ser arrestado y puesto en libertad al poco tiempo moriría en un tiroteo con las Fuerzas de Seguridad saudíes en 2003.