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SANIDAD

El Senado ultima la Ley del Medicamento

Por Beatriz MartínezTiempo de lectura2 min
Sociedad16-06-2006

Es peor el remedio que la enfermedad. Eso piensan muchos consumidores, farmacéuticos y médicos ante el borrador de la nueva ley del medicamento que pretende que los genéricos puedan tener marca y establecer multas de hasta un millón a las bonificaciones. Además, se reducirá un 20 por ciento el precio de los medicamentos sin genérico que cumplan diez años en el mercado.

La nueva Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios está en la sala de espera y a puntito de ser llamada a consulta. El Senado tramita estos días un texto que sustituye a la anterior ley de 1990 e incorpora entre sus medidas una rebaja de un 20 por ciento en el precio de los medicamentos una vez transcurridos 10 años desde su autorización, siempre que no cuenten con un genérico en el mercado. La ley establece un nuevo sistema de precios de referencia, así como un régimen sancionador que incluye multas de hasta un millón de euros para los distribuidores y farmacéuticos que no dispongan de las reservas de fármacos necesarias para la "normal prestación" de sus servicios, así como para aquellos que ofrezcan bonificaciones "como métodos vinculados a la promoción o venta al público de medicamentos y productos sanitarios".Una de las principales novedades de la Ley es la adopción de un nuevo sistema de precios de referencia para "subsanar las deficiencias del sistema anterior ya que no conseguía los objetivos de ahorro previstos, según el Ministerio, el nuevo sistema "generará mayores ahorros, será previsible, objetivo y estable, tendrá un impacto gradual para la industria farmacéutica, permitirá mantener a los medicamentos genéricos como la opción más económica y afectará a todos los fármacos en fase de madurez en el mercado". Para los farmacéuticos ha sido un jarro de agua fría que se les limite la capacidad para sustituir medicamentos, lo que les obligará a tener reservas imposibles en las boticas o también que se mantengan las multas millonarias si, por ejemplo, expenden un antibiótico sin receta. El sector médico tampoco oculta su desilusión ante la tibieza con la que se aborda uno de los aspectos que más le preocupa: la promoción de medicamentos, habitualmente de los más caros, que se realiza a través de la visita médica. La nueva ley permitirá además que las enfermeras puedan recetar medicamentos a los pacientes, un tema que ya ha suscitado bastante polémica entre el sector médico a pesar de que esta medida se lleva a la práctica en la atención primaria. Pero la gran incógnita es si el nuevo reglamento logrará el ahorro económico que pretende. Pero mientras unos critican el excesivo intervencionismo económico de la norma, otros consideran que las medidas se centran demasiado en el ahorro y echan de menos que no se aborden con mayor profundidad aspectos como la calidad y la efectividad del medicamento o que, por ejemplo, no se ponga mayor énfasis en la educación de los pacientes para que cumplan sus terapias y que se abandone la tendencia a automedicarse.