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ALTO EL FUEGO

Rajoy deja una puerta abierta al consenso tras su “ruptura de relaciones”

Por Ángela MarchanteTiempo de lectura2 min
España11-06-2006

“Me tiene que llamar él a mi”. Esta es la condición impuesta por el líder de la oposición, Mariano Rajoy, al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero para recuperar el diálogo entre PP y PSOE en torno al final de ETA.

“Cuando me llame, si él tiene a bien llamarme y si quiere, me reuniré, pero él tiene que llamarme a mí. Es él quien me dijo unas cosas que no cumplió”. El presidente del Partido Popular realizó estas reflexiones en un coloquio con empresarios en Rialp (LLeida). Sus palabras suponen una puerta abierta a recuperar el consenso tras los enfrentamientos suscitados entre los dos principales partidos a raíz de la “ruptura de relaciones” con el Ejecutivo anunciada por el líder popular. A día de hoy el Partido Socialista ya no cuenta con el beneplácito de la oposición para llegar juntos a la consecución del proceso de paz. Su consentimiento para que los socialistas vascos mantengan una reunión con la ilegalizada Batasuna levantó la única carta que quedaba sobre la mesa y ha roto cualquier tipo de consenso entre ambos partidos. “No es la causa, sino la excusa”. Estas fueron las palabras que la dirección socialista dedicó al PP tras su anuncio oficial de distanciamiento por considerar que desde un principio los populares han querido destruir cualquier tipo de acercamiento con el Gobierno y por asegurar que lo “estaban deseando”. Además, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, aseguró que este espaldarazo es “absurdo” y destacó que esta es la única forma que tiene el PP de tapar su fastuoso fracaso obtenido en el Debate del Estado de la Nación. El Gobierno quedó totalmente “indignado” por la decisión del líder de la oposición, Mariano Rajoy, pero no ha sido una noticia que les haya sorprendido, ya que consideran que los populares utilizan como arma para ganar adeptos la política antiterrorista, y es la única baza con la que cuentan para hacer oposición. Así, los socialistas no entienden porque el Partido Popular no respalda el diálogo entre el PSE y Batasuna, ya que esta reunión no es directamente con ETA, sino con un ex partido político y corroboran que este pretexto es una estrategia del PP. De este modo, José Blanco afirmó que Rajoy se encuentra “asfixiado por su derrota” y que la única vía de escape que tiene es la de “anteponer sus intereses a los de la paz”. También, les aconsejó que “recuperaran la serenidad y la claridad” porque habían sido el único partido del Parlamento que no había “demostrado sentido de estado frente el alto el fuego”. El secretario general del PP, Ángel Acebes, aseguró que el proyecto del PSOE no es otro que el de ETA y acusó a los socialistas de pactar con el brazo derecho de la banda terrorista, ofreciéndole lo que querían desde un principio. Por su parte, la Asociación de Víctimas del Terrorismo anunció su no rotundo al diálogo con ETA y exigió saber toda la verdad sobre los atentados del 11-M.