Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

ALTO EL FUEGO

Rajoy obliga al Ejecutivo a elegir entre el PP o la formación ilegalizada

Por LaSemana.esTiempo de lectura2 min
España04-06-2006

El intento de acercamiento protagonizado por populares y socialistas tras el anuncio del alto el fuego de ETA ha quedado una vez más en la nada. En este caso, ha sido el anuncio de una reunión del PSE con Batasuna y la reacción del PP lo que ha terminado con las esperanzas de retomar el Pacto Antiterrorista.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder e la Oposición, Mariano Rajoy, fueron fieles a su pacto de no agresión y declinaron referirse en profundidad acerca del tema de ETA durante el Debate de la Nación. No obstante, una cosa es la tribuna del hemiciclo y otra bien distinta los pasillos del Congreso donde no existen los tabúes. Un comentario generalizado rondaba, en forma de petición por las cabezas de los diputados populares. No terminaban de entender por qué su líder no se había extendido más en sus reproches al Gobierno en torno al proceso de paz. Un deseo que tendría su compensación tan sólo 24 horas después del último duelo Zapatero-Rajoy. Casi sin tiempo de asimilar todo lo que había dado de sí el Debate sobre el Estado de la Nación, el líder del Ejecutivo hizo público su apoyo a una reunión entre el Partido Socialista de Euskadi (PSE) y la ilegalizada Batasuna. Fue ahí cuando Rajoy aprovechó para dejar clara la postura de su partido. “Si esa reunión se produce yo quedo liberado de todo tipo de apoyo al Gobierno” y aseguró que el encuentro tritura el Pacto Antiterrorista. Los populares consideran que los socialistas les han traicionado al permitir contactos políticos con un partido ilegal antes de que se haga efectivo el fin del terrorismo. El número dos del partido, Ángel Acebes, fue más allá al acusar a Rodríguez Zapatero de “mentir a los ciudadanos” y de “entregar las llaves del Estado de Derecho a Batasuna que es como entregar las llaves del Estado de Derecho a ETA”. A juicio del principal partido de la oposición (que ha presentado una propuesta escrita en el Congreso a modo de conclusión del Debate en la que se insta a finalizar con el terrorismo antes de tomar cualquier decisión política), el Gobierno pretende “claudicar” ante los intereses de los terroristas. Por eso también acusan al Ejecutivo de haber pagado un precio político por considerar a Batasuna como interlocutor y de “haber preferido a Batasuna al PP” como aliado. La respuesta de Zapatero a las críticas no supuso una rectificación, sino más bien todo lo contrario. Aseguró que no va a permitir que “nadie cuestione la mejor oportunidad para la paz” y, como apoyo al PSE, también aseguró que no van a consentir “que nadie les descalifique por intentar lograr la paz” en el País Vasco. Desde este modo, se pone fin al intento de acercamiento que ambos partidos iniciaron tras el anuncio del alto el fuego. Las palabras de Rajoy y las de Zapatero insistiendo en los beneficios de esa reunión, indican que en estos momentos el distanciamiento entre los dos principales partidos en torno al terrorismo sigue intacto.