Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

IRÁN

La ONU debate la resolución sobre Irán por su proyecto nuclear

Por Berta PardalTiempo de lectura1 min
Internacional07-05-2006

Representantes de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, Reino Unido, China, Francia, Rusia y Estados Unidos, se reunieron a puertas cerradas para negociar el proyecto de resolución franco-británico, respaldado por Estados Unidos.

El texto del proyecto obligará a Irán a suspender el enriquecimiento de uranio, el proceso para crear combustible para reactores nucleares y por el que podría crearse una bomba atómica. En el escrito también se advierte a Irán tajantemente: si no cumple con lo acordado se tomarán "medidas adicionales" con una siguiente y más dura resolución. Las potencias occidentales sospechan que el Gobierno de Teherán intenta fabricar armas atómicas bajo la excusa de su programa energético civil a pesar de que Irán reitera que sus fines son únicamente pacíficos. Las reuniones y negociaciones en la ONU no se limitarán al grupo de los Cinco. Los embajadores de Francia y Reino Unido han empezado a conversar con el resto de miembros del Consejo: en primer lugar con los representantes de África (Congo, Ghana y Tanzania). Rusia quiere cambios en la propuesta de resolución que le ordena a Irán frenar sus ambiciones nucleares, como declara el viceministro de Exteriores ruso, Sergei Kislyak, que añade que el borrador de la resolución necesita "alteraciones mayores". China también se opuso el viernes pasado a partes claves en el proyecto de resolución. Tanto China como Rusia objetan el uso del capítulo 7 de la Carta de la ONU que permite sanciones e incluso la acción militar, pese a que se necesita una segunda resolución que especifique cada paso. El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, declaró el pasado viernes que Teherán enriquecerá uranio a "escala industrial" y amenaza con revisar la cooperación con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) si hay presiones contra su programa nuclear.