Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

ORIENTE PRÓXIMO

Aumenta la tensión política tras la intervención israelí en Palestina

Por Salva Martínez MásTiempo de lectura2 min
Internacional26-02-2006

Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), aseguraba en una de sus intervenciones públicas de la semana pasada que la victoria de Hamas no es una fuente de inestabilidad.

Abbas mantuvo esta opinión el pasado viernes en una cadena israelí. De sus palabras se extrae que Israel debe adoptar otra actitud respecto de la organización islamista. Pero Abbas tiene en frente a un Ejecutivo israelí que insiste en reaccionar ante el liderazgo de Hamas con medidas drásticas, sino criminales. Desde hace poco más de una semana, el Ejército israelí ha intervenido en Gaza y Cisjordania, dejando tras de sí, cinco supuestos militantes palestinos muertos el jueves pasado en el campo de refugiados de Balata, en Cisjordania, y otros tres el viernes pasado en Gaza. Los heridos se contaron por decenas. Esta escalada de violencia, calificada de “criminal” por Abbas y por la que el presidente palestino ha solicitado sin éxito el apoyo del Cuarteto y de la ONU para que pongan fin a las operaciones israelíes, es la mayor intervención militar de Israel en suelo palestino desde la retirada israelí de Gaza. A estos violentos hechos hay que sumar las poco tranquilizadoras declaraciones del viernes pasado de Avi Dicther, un asesor en materia de seguridad del primer ministro en funciones, Ehud Olmert. El consejero aseguró que Israel podría matar al que será primer ministro palestino, Ismael Haniyeh. “Si se produce un ataque terrorista e Israel decide responder, Ismael Haniyeh, sería un objetivo legítimo porque Hamas no comete atentados sin su autorización”. Poco interesa al razonamiento de este consejero que los 10 meses de tregua de las milicias de Hamas, las brigadas Al Qassam, constituyan una señal de responsabilidad política. Ni que prueba de ello sea que las milicias palestinas que lanzan misiles caseros contra Israel no sean las controladas por Hamas. Muy a pesar de la violencia, la vida política continúa en los territorios ocupados de Palestina. Como es lógico, las declaraciones de Abbas a la televisión israelí también se dirigían a los actores políticos palestinos. Especialmente a Hamas, pues la organización política mayoritaria en el Parlamento palestino recibió el apoyo oficial de Abbas para la formación de un nuevo gobierno el martes pasado. En dicho ejecutivo podría perfectamente entrar el partido del presidente, Al Fatah, según decía, Asma Al Ahmad, el portavoz de dicha formación en el legislativo palestino. La posible unión política de Al Fatah y Hamas explica las posiciones mantenidas por los estados árabes que Condoleezza Rice, secretaria de Estado estadounidense, visitó la semana pasada para evitar que ayuden económicamente al nuevo ejecutivo palestino, minimizando los efectos del abandono económico que desean aplicarle Israel, EE.UU. y la UE. De los encuentros que Rice mantuvo con los representantes de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Egipto, EE.UU. no ha obtenido resultados a su favor. Incluso, Ahmed Abou Gheit, el ministro de Exteriores egipcio sugería a Rice que con Hamas hay que ser pacientes. “Hay que darles tiempo” le dijo el jefe de la diplomacia egipcia.