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ISLAM

Unas caricaturas de Mahoma desatan las protestas del mundo musulmán

Fotografía
Por Luis Miguel L. FarracesTiempo de lectura3 min
Internacional05-02-2006

El debate entre la libertad de expresión y el respeto a las creencias religiosas afloró más fuerte que nunca a lo largo de la pasada semana. La publicación de una serie de caricaturas sobre Mahoma en diversos medios europeos desató una gran oleada de protestas en numerosos países islámicos.

Todo comenzó con la publicación el pasado septiembre de una serie de caricaturas sobre el profeta del Islam en el periódico danés Jyllands Postem. El motivo de la edición fue el de defender la libertad de expresión, ya que un escritor del país denunció que no podía encontrar a nadie que quisiera ilustrar su última obra, con tintes religiosos, por miedo a las represalias. El hecho desencadenó las protestas de las comunidades islámicas de Europa y de algunos países árabes. Unas protestas que se acentuaron de sobremanera cuando el pasado 20 de enero el periódico noruego Magazinet publicó las mismas caricaturas en solidaridad con sus colegas daneses del Jyllands Postem. Ante este hecho, decenas de manifestaciones recorrieron las calles de las capitales de diversos países árabes, algunas de las cuales concluyeron con graves incidentes motivados por grupos extremistas. Así, en Gaza, un grupo de encapuchados quemaba banderas danesas mientras subía a los tejados de la sede de la Unión Europea en Ramala portando armas de fuego. Ante la tensión de la situación, el diario danés, que primeramente se había negado a pedir disculpas, se excusó de la mano de su redactor jefe en una agencia de noticias jordana. Pese a todo, el Gobierno noruego ordenó evacuar a todo el servicio de voluntarios de su país en la Franja de Gaza debido a las amenazas de Hamas y Yihad Islámica. Ante la escalada de acontecimientos, que tuvieron su punto máximo con la evacuación tras un aviso de bomba de la sede del Jyllands Postem, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, tuvo que intervenir pidiendo que "la libre expresión no chocase con el respeto a las religiones". Mientras tanto, periódicos europeos como el alemán Die Welt y el francés France Soir publicaron en defensa de la libertad de prensa las caricaturas de la discordia. Esta iniciativa le costó el puesto al director del diario francés, cuyo propietario es de origen egipcio. Además, un sector de fundamentalistas palestinos amenazaba con "convertir en blanco" a los ciudadanos franceses, daneses, alemanes y noruegos residentes en Gaza y Cisjordania. Pero el peor incidente estaba por llegar. El sábado de la pasada semana, una furibunda muchedumbre asaltaba las embajadas de Dinamarca y Noruega en Siria. Mientras prendían fuego a las instalaciones, los asaltantes cambiaron la bandera danesa por otra en la que se leía "ningún dios más que Alá". También, el pasado domingo otro grupo de radicales incendió el Consulado danés en Líbano. Desde EE.UU. y Europa, se sospecha que el Gobierno de Damasco estuvo detrás de estos disturbios. Ese mismo día además, el director de un semanario jordano que publicó las caricaturas, fue detenido por orden de un juez civil de su país. Reacciones EE.UU. y Reino Unido han criticado abiertamente la publicación de las caricaturas por considerar que son un "inaceptable incentivo al odio étnico y religioso." Por su parte, la Unión Europea ha defendido en todo momento la libertad de expresión de los medios de comunicación pero ha reconocido la poca idoneidad de los dibujos de Mahoma. El Vaticano también mostró su repulsa a la actitud de los diarios danés y noruego y las autoridades religiosas sirias incitaron a la gente a protestar "sólo hasta donde permite el Islam". Pese a la polémica, la Asociación de Reporteros Árabes anunció que iniciará una campaña para calmar los ánimos en todo el mundo musulmán.