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ORIENTE PRÓXIMO

El Cuarteto no apoyará a la ANP si Hamas no renuncia a la violencia

Por Salva Martínez MásTiempo de lectura2 min
Internacional05-02-2006

El grupo que forman Estados Unidos, la UE, Rusia y la ONU, el Cuarteto, se reunió el lunes pasado en Londres. El encuentro tuvo lugar cinco días después de que Hamas se impusiera en las elecciones legislativas palestinas.

Menos de una semana es tiempo suficiente para que esos cuatro actores de la Comunidad Internacional exijan al Movimiento de Resistencia Islámica, Hamas, el total abandono de las armas, el reconocimiento del Estado israelí y de las instituciones surgidas de los acuerdos entre palestinos e israelíes. En palabras del secretario general de la ONU, Kofi Annan: “Todos los miembros del futuro Gobierno palestino deben comprometerse con la no violencia, deben reconocer Israel, aceptar los acuerdos pasados y sus obligaciones, incluyendo la Hoja de Ruta”. Para que Hamas se piense dos veces esas reclamaciones, el Cuarteto pone en juego las ayudas económicas que ofrece a la ANP. En una economía que el Banco Mundial considera “descontrolada”, donde una de cada cuatro personas no tiene trabajo y en la que casi la mitad vive en la pobreza, las ayudas económicas son fundamentales. Por esa razón, Siria e Irán se han presentado como sustitutos naturales del Cuarteto. “Irán y Siria están pidiendo a Hamas que se mantenga en su ideología”, aseguraba en una de sus crónicas de la semana pasada el corresponsal diplomático del diario israelí Haaretz. Hamas sabe hasta qué punto la economía palestina está mermada y que el árbitro de los conflictos regionales está lejos de Teherán y Damasco pero cerca de occidente, a saber, en Washington. Perder el apoyo de Estados Unidos y el de los otros tres actores parece demasiado arriesgado si -como todo parece indicar- lo que Hamas pretende es instalarse en la dirección de las instituciones palestinas. De ahí que los dirigentes de la organización islamista se reunieran en Egipto a finales de la semana pasada para tomar una determinación política antes del 16 de febrero, día en que está previsto se presente el nuevo gobierno palestino. Puede que haya un cambio de dirección en política de Hamas, pero en vista de la indignación que causaron en el seno de la organización las condiciones impuestas en Londres, una reorientación total de Hamas es impensable. Si de constatar cambios se trata, uno de los mejores conocedores de la sociedad palestina en Europa, Jean François Legrain, asegura que los últimos nueve meses de tregua mantenidos por Hamas son “una señal de responsabilidad política”. A su modo de ver, “a cambio la Comunidad Internacional debe mantener su compromiso con la existencia de dos Estados en Palestina”.