CESE FUNGAIRIÑO
Una exitosa trayectoria no exenta de polémica
Por Esperanza Buitrago
2 min
España05-02-2006
La salida de Eduardo Fungairiño de la Audiencia Nacional supone el final de una etapa de 25 años de dura lucha contra el terrorismo. No obstante, su trabajo como fiscal jefe a lo largo de los últimos nueve años ha generado más de un enfrentamiento.
El más reciente es el que mantenía con el actual fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido. El distanciamiento entre ambos se puso de manifiesto con motivo del Congreso Nacional que Batasuna pretendía celebrar, el mes pasado, en un recinto público de Baracaldo. Finalmente estas diferencias han sido la causa de la destitución de Fungairiño. Llegó a la Audiencia Nacional en 1980. Entonces ocupó el puesto de fiscal, hasta que ocho años más tarde fue nombrado teniente fiscal. El cargo de fiscal jefe lo ocupó en 1997. Desde el primer momento le rodeó la polémica. Ningún miembro de la Junta de Fiscales le apoyó. El entonces fiscal general, Jesús Cardenal, propuso su nombramiento al Gobierno del Partido Popular, a espaldas del Consejo Fiscal, que por tres veces había rechazado la candidatura de Fungairiño. No obstante, en 2003 fue renovado de su cargo sin ningún voto en contra. A pesar de la eficaz labor de Fungairiño en la Audiencia Nacional, la controversia siempre ha rodeado a su trabajo. Formó parte de la rebelión de los indomables y se sublevó contra el fiscal jefe que interpuso la querella a Mario Conde por el caso Banesto. Además Fungairiño fue expedientado porque ocultó pruebas sobre el atentado que sufrió José María Aznar en 1995 y que exculpaban al terrorista Mikel Azurmendi. Más recientemente se negó a que se investigase el caso del Yakolev 42 en la Audiencia Nacional y hace una semana no avisó al Supremo, que debía acelerar un recurso de casación para evitar que dos terroristas de Al Qaeda condenados por el 11-S quedaran en libertad. Sin embargo, Fungairiño ha sido uno de los fiscales más severos en su lucha contra el terrorismo. Su nombre figuraba en la lista negra de ETA. En febrero de 1990 recibió un artefacto explosivo, que fue desactivado. Ahora que Fungairiño será el delegado en la Fiscalía General apara asuntos de terrorismo en el Tribunal Supremo, la Audiencia Nacional busca sustituto. El portavoz de la Asociación de Fiscales, Guillermo García-Panasco, ha aclarado que, aunque tardarán un mes en encontrar nuevo fiscal jefe, no se producirán retrasos en la Audiencia porque está previsto que el teniente fiscal, Jesús Santos, asuma el trabajo de Fungairiño.





