CESE FUNGAIRIÑO
La incompatibilidad de carácteres fue la causa de la destitución
Por Mía Martínez
2 min
España02-02-2006
Cándido Conde-Pumpido obligó a dimitir a Eduardo Fungairiño por desencuentros profesionales. Pumpido admite tener motivos distintos a los de la Fiscalía para cesar al fiscal jefe de la Audiencia Nacional, que es uno de los mayores expertos en terrorismo del país. Lo político y lo judicial se mezclan para remover los cimientos de la división de poderes.
El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, obligó a Eduardo Fungairiño a dimitir. Unas voces afirman que la renuncia de Fungairiño responde al deseo del fiscal general del Estado de ponerle fuera de la Audiencia Nacional para neutralizar a la Fiscalía en un momento político adverso a la firmeza legal contra ETA. Otras aluden a este hecho calificándolo de ”depuración despótica” que humilla a todos los demócratas. Además, la dimisión de Fungairiño fue en un principio calificada como una renuncia aunque, más tarde se hizó público que, en realidad, fue obligado a dejar su puesto por motivos más cercanos a lo personal que a cuestiones relacionadas con la Fiscalía. Conde-Pumpido aseguró que decidió proceder al relevo del fiscal jefe de la Audiencia Nacional por razones "estrictamente profesionales" y porque "la paciencia tiene un límite", así que se amparó en la ley y la Constitución para llevar a cabo el relevo. Sus primeras palabras se vieron luego transformadas cuando el fiscal general admitió haber forzado la salida de Fungairiño como fiscal jefe de la Audiencia Nacional por sus "desencuentros profesionales". Unos desencuentros que pasaban, en un principio, por motivos personales y que, después, se transformaron en la falta de obediencia a los intereses del Gobierno. La decisión de Pumpido ha levantado las alarmas no sólo en la opinión pública. La Asociación de Fiscales pidió la dimisión de Conde-Pumpido, al que acusó de practicar una "política sectaria" de ceses y nombramientos, así como por introducir la "politización" en la carrera profesional. De este modo. el fiscal general se ha presentado como la "correa de transmisión" del presidente del Gobierno, según fue calificado por el número dos del Partido Popular, Ángel Acebes, que también pidió la dimisión de Pumpido. Lo que se lee, según Acebes, de estas declaraciones y decisiones que han removido el panorama político del país es que José Luis Rodríguez Zapatero "pretende que la Justicia esté al servicio de su proyecto político".





