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FÚTBOL

No hubo remontadas en la Copa del Rey

Por Ángel BrizTiempo de lectura3 min
Deportes12-01-2006

Barcelona, Real Madrid y Valencia, que vencieron sus dos partidos de octavos de final son los favoritos para llegar a semifinales y disputarse la Copa del Rey. Los azulgranas se miden en cuartos de final contra el Atlético o el Zaragoza, los merengues contra el Betis y los valencianos contra el Deportivo, otro de los equipos más solventes, que apeó al Osasuna. Además, el Cádiz se deberá enfrentar al Espanyol.

El Barça consiguió su victoria número 16 y el récord de partidos ganados seguidos en competición oficial. Los jugadores del Zamora no fueron rival para los culés, y no sólo por la diferencia de categoría. Los castellanos optaron por viajar el mismo día del partido, pero la niebla les impidió salir del aeropuerto de Salamanca y tuvieron que hacerlo desde Madrid, de tal modo que no llegaron a la ciudad condal hasta una hora antes de empezar el partido. El cansancio hizo mella y el conjunto que entrena Raúl González salió desorientado, tanto que en veinte minutos ya había encajado tres goles. El Real Madrid goleó a un Athletic muy pobre, que reservó a sus hombres importantes como Ismael Urzáiz y Julen Guerrero y, aun así, apenas peleó para levantar la eliminatoria. En cuanto los merengues les endosaron el segundo gol y empezaron a lucirse José María Gutiérrez, Guti, que dejó buenos detalles técnicos en las triangulaciones, y Robson da Souza, Robinho, definitivamente se rindieron a la evidencia de que tienen muy poco que ver con el equipo que llegó la temporada anterior hasta las semifinales. El Dépor mantiene su progresión después de un discreto comienzo de temporada. En buena parte por el magnífico estado de forma de Juan Carlos Valerón, que ha encontrado a un nuevo socio, Javier Arizmendi, con quien se va entendiendo a las mil maravillas. Con la eliminatoria ya casi sentenciada y un Osasuna que tuvo la posesión pero no mucha mordiente arriba, el partido se volvió tosco y trabado, algunos jugadores como Pedro Munitis perdieron los papeles e hicieron entradas durísimas. También pasó el partido de vuelta sin muchos apuros el Valencia, que con la ventaja conseguida en la ida sólo debía dejar pasar los minutos para no complicarse la vida. Manuel Pellegrini dio otra oportunidad a Lucho Figueroa, pero no consiguió sorprender al francés Ludovic Butelle. El conjunto ché tampoco perdió ocasión de asegurar su pase a cuartos de final y ganó con un tanto del lateral Míguel Brito. El Sevilla no atraviesa su mejor momento y lo notó contra el Cádiz. Ni los brasileños Adriano Correia y Luis Fabiano Clemente, ni el joven Kepa Blanco ni el maliense Fréderic Kanouté –Javier Saviola estaba lesionado– fueron capaces de doblegar a un modesto equipo gaditano que se había conjurado para evitar que se le complicara aún más una eliminatoria que tuvieron sentenciada. Víctor Espárrago fue capaz de montar un bloque defensivo eficaz para proteger el resultado. El otro equipo sevillano tampoco necesitó de grandes esfuerzos. Se dedicó a contener la ventaja que se trajo de Balaídos –el autogol de Matías Lequi acabó siendo definitivo–, ya que los de Fernando Vázquez no pusieron en aprietos a un Betis que dio síntomas de mejoría en su juego. Más apuros pasó el Espanyol, que después de vencer Getafe salió dormido y se vio a remolque de los azulones, por los que destacó un voluntarioso Iván Sánchez-Rico, Riki. Pero los canteranos del conjunto de Miguel Ángel Lotina se esforzaron y consiguieron tres goles que les valieron para clasificarse, eso sí, con algún que otro apuro. También acabó pidiendo la hora el Zaragoza, que tomó ventaja con dos goles en los que intervino Rubén Gracia, Cani: pero el Atlético, siempre ciclotímico, consiguió –pese al discreto desempeño de sus hombres de ataque, principalmente el búlgaro Martin Petrov y el argentino Ariel Caño Ibagaza– igualar la eliminatoria. Sin embargo, los de Pepe Murcia, sorprendentemente, volvieron a perder fuelle cuando tenían la eliminatoria a sólo un gol.