SALUD
España tiene la tasa de donantes más alta del mundo
Por Elena R. Blázquez
2 min
Sociedad05-01-2006
Un equipo de coordinadores en los centros hospitalarios, que son algo más que eso. Esta parece ser la causa de que la solidaridad española referida a la donación de órganos alcance la tasa de 35,1 donantes por millón de habitantes.
El fundador y coordinador de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Rafael Matesanz ya recibió un premio el 21 de noviembre del pasado año a la Mejor Iniciativa Individual de Servicio al Paciente de la Fundación Farmaindustria. Con su trabajo ha logrado que España sea el referente mundial de donación de órganos. Ha implantado un sistema organizado de personal preparado para actuar en los hospitales donde se producen las muertes. Ellos constatan que el paciente es un posible donante y se lo plantean a la familia. Los estudios demuestran que las personas que niegan la donación de un órgano no comprenden el concepto de muerte cerebral. Por eso, se están llevando a cabo cursos de preparación de profesionales para que se muestren cercanos y aporten información clara y concisa, sin tecnicismos a la hora de explicar el funcionamiento de los programas de donación, todo ello con el objetivo final de lograr convencer a las familias. Parece ser que ésta es la diferencia fundamental que separa a nuestro país de sus vecinos europeos. Así, las tasas de donaciones triplican a las cifras registradas en Alemania, y Reino Unido, y están once puntos por encima de Estados Unidos. Pero el método revolucionario no es la única causa de que cada año aumente el número de donantes. Entre el grupo de población de las personas mayores se ha registrado un notable auge: 18,2 por ciento los donantes con más de 70 años, y el 38 por ciento mayor de 60 años, grupo éste último que ha experimentado el mayor aumento en cinco años. La evolución de las técnicas de trasplantes y de los fármacos inmunosupresores para evitar el rechazo ha permitido lograr una mayor viabilidad de los órganos procedentes de estas personas de edad avanzada. También depende de cada órgano. El hígado, al tener pocas arterias, es el que mejor aguanta el paso del tiempo. Le sigue el riñón, que se suele trasplantar a personas de la misma edad que el donante o injertar dos riñones al receptor para compensar la edad. El pulmón es el tercer órgano más viable. El corazón es el último, porque es difícil de trasplantar si procede de donantes de más de cuarenta años. A estas cifras hay que sumar las de la donación renal de vivo, que ha pasado de 61 a 85 trasplantes en un año, y que debe su auge a la cirugía laparoscópica, que reduce significativamente los riesgos para el donante en la extracción de riñón. Sin olvidar que los donantes de nacionalidad extranjera han supuesto el 5,5 por ciento del total de 2005. A pesar de estos datos optimistas, aún permanecen 5.000 personas en listas de espera para recibir un trasplante, la mayoría afectados con problemas renales.





