IRÁN
El Gobierno iraní no renuncia a su programa nuclear
Por Berta Pardal
2 min
Internacional08-01-2006
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, insistió en que Irán reanudará sus investigaciones nucleares, a pesar de los avisos de occidente de que pondrían en peligro los esfuerzos para llegar a un compromiso diplomático. La investigación nuclear activa las advertencias desde Washington y la Unión Europea, que temen que Teherán esté fabricando en secreto armas atómicas.
Diplomáticos occidentales opinan que es probable que esta iniciativa iraní aumente las peticiones para que el caso iraní sea llevado al Consejo de Seguridad de la ONU para afrontar posibles sanciones. Irán dice que sólo usará la tecnología nuclear para propósitos pacíficos como la generación eléctrica y que, como firmante del Tratado de No Proliferación Nuclear, tiene el derecho de hacerlo. Altos responsables políticos y militares israelíes han planteado la posibilidad de atacar a Irán, ya sea en solitario o con el apoyo de otros países, para acabar con sus instalaciones nucleares y el jefe del Ejército israelí, Dan Halutz, considera que el programa atómico iraní “puede ser destruido”, según declaró durante una conferencia en la Universidad de Tel Aviv, citada por la radio del Ejército israelí. La preocupación sobre las intenciones nucleares iraníes se profundizó cuando una delegación de ese país no se presentó a un encuentro en Viena para explicar al jefe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohamed El Baradei, en qué consistirá la nueva investigación. Occidente fundamenta sus sospechas en que Irán escondió su trabajo nuclear a los inspectores de la AIEA durante 18 años, hasta 2003. Además, preocupan también las conversaciones entre Rusia y este país, ya que Rusia es un aliado nuclear clave para Irán y ahora está ayudándolo a construir una central de generación energética nuclear. Ambos países iniciaron las conversaciones esta pasada semana en Teherán acerca del programa nuclear, apartándose así de las demandas de la Unión Europea de que deje a Moscú producir su combustible atómico. Reino Unido, Alemania y Francia piden a Teherán que permita que Rusia enriquezca el mineral de uranio en Irán para asegurar que será procesado solamente como combustible de baja graduación, necesario para la producción de energía. Mientras, Estado Unidos acusa a Irán, aunque éste lo niega, de planear el enriquecimiento de uranio de alta graduación necesario para fabricar armas atómicas.





