Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

NATACIÓN

David Meca nada de Alicante a Ibiza en 25 horas

Por Marta G. CalderónTiempo de lectura3 min
Deportes06-01-2006

El nadador David Meca, campeón del mundo de larga distancia, consiguió la hazaña que se propuso: nadar desde Jávea (Alicante) hasta Ibiza sin descansar. Tras más de 25 horas de nado y 110 kilómetros, Meca llegó a San Antonio con síntomas de hipotermia y agotamiento. Una vez recuperado y dado de alta en el hospital, el de Sabadell se muestra orgulloso de la gesta lograda.

Meca era consciente de la dificultad y esfuerzo que suponía el reto que se propuso: nadar desde Jávea (Alicante) hasta Sant Antoni de Portmany (Ibiza), en un recorrido de 110 kilómetros que no era el más corto, aunque sí el más bonito. El reto, con lareinta horas seguidas nadando por el Mediterráneo. El español reconoció que conseguir llevar a cabo esta travesía le hacía “más ilusión que un Mundial”. Sabía que iba a ser muy duro, como él insistió, el peor día de su vida. Pero no le importó y se enfundó el traje de neopreno –no muy grueso, apenas un milímetro y medio de espesor, para defenderse más de las picaduras de las medusas que del frío–, para hacer lo que nadie había hecho antes: unir a nado la Península Ibérica con las Islas Baleares. Poco antes de las diez de la mañana y con unas 500 personas apoyándolo en la salida de su travesía, Meca comenzó su particular infierno. Comenzó con buen ritmo, a pesar de tener el sol de frente y el oleaje. La parte más dura del recorrido, empero, llegó al caer la noche, por el ligero descenso de la temperatura del agua, que le provocó una hipotermia, y la dificultad para orientarse y ver los obstáculos que se pudiera encontrar, como objetos en el agua y distintos peces, como los peces luna –cuya aleta se asemeja a la de los tiburones–, pues los focos de las dos embarcaciones de apoyo no funcionaron. El deterioro físico de Meca comenzó ahí, que sufrió varias picaduras de medusa en la cara y que desde las seis de la mañana tan sólo podía mover un brazo, el derecho, al haberse golpeado el hombro izquierdo. Sin embargo, demostrando una espectacular fuerza física y mental, Meca continuó con el apoyo de su equipo y llegó poco antes de las ocho de la mañana a Ibiza. Sin embargo, no se conformó con tocar el islote de Ses Bledes –adonde lo llevaron las corrientes, como él mismo reconoció–, que daba por conseguido el reto, sino que llegó a nado hasta la misma costa ibicenca. El español logró completar el reto en poco más de 25 horas y media, un tiempo increíble. Meca llegó al puerto de San Antonio totalmente exhausto y rodeado de 500 personas que acudieron a darle la enhorabuena. Desde allí, sin embargo, tuvo que ser trasladado a un hospital para recuperarse El campeón del mundo de 25 kilómetros en Montreal (Canadá) reconoció que durante el último tramo de la travesía lloró de rabia y de cansancio. Tras ser dado de alta y en las entrevistas ofrecidas, Meca agradeció el seguimiento y se mostró orgulloso de haber realizado esta gesta. Las reacciones de algunas personalidades no se han hecho esperar: el director técnico de la Real Federación Española de Natación (RFEN), Carlos Subirana, afirmó que “Meca no debería retirarse sin buscar una medalla en la cita olímpica de Pekín”. También el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, tuvo palabras de reconocimiento para el nadador. “Parece mentira que haya sido capaz de nadar entre Jávea e Ibiza. Desde luego, es un auténtico campeón”, afirmó.