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GESCARTERA

Los responsables de la CNMV se enfrentan ante la comisión investigadora

Por Gema DiegoTiempo de lectura1 min
Economía05-10-2001

Con un correo electrónico y algunos textos caligráficos, Antonio Alonso Ureba, ex secretario general del Consejo de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ha tratado de probar que el ex director general de Supervisión, David Vives, y el ex presidente, Juan Fernández-Armesto, mienten.

Según Alonso Ureba, en la reunión mantenida por el Consejo de la CNMV el 16 de abril de 1999, no se propuso la intervención de Gescartera. Estas declaraciones apoyan la versión de los entonces consejeros Pilar Valiente y Luis Ramallo, mientras que se oponen a la de Vives y Fernández-Armesto. Estos últimos mantienen que sí se habló de intervención, pero que Valiente, Ramallo y un tercer consejero, José María Roldán, votaron en contra. Alonso Ureba intentó ratificar su postura con notas manuscritas de Fernández-Armesto y un correo electrónico enviado a Vives. Sin embargo, el ex director general de Supervisión asegura que Alonso Ureba puso trabas a su investigación en Gescartera: no le concedió su permiso para enviar un requerimiento al arzobispado de Valladolid y averiguar unos datos dudosos. A esto, Alonso Ureba opone que Vives no necesitaba su refrendo y “lo podía y debía hacer él, sin necesidad de niñera”. Por otra parte, el ex secretario de Estado de Hacienda, Enrique Giménez-Reyna, ha comparecido ante la juez Teresa Palacios en la Audiencia Nacional. Giménez-Reyna ha repetido de nuevo todo lo que había declarado ante la comisión parlamentaria, pero un detalle le sonó discordante. Había asegurado que no era amigo personal del dueño de Gescartera, Antonio Camacho. Pero el abogado de éste, José Lozano, sacó a relucir los negocios que mantuvo Giménez-Reyna con su defendido en 1995: la venta de Servicios Financieros del Sur (Sefisur), una sociedad en la que Giménez-Reyna era consejero y accionista, y por la que estaba interesado el dueño de Gescartera. Esta operación no salió adelante, y en 1996 Sefisur fue multada por la CNMV y desapareció. Giménez-Reyna tuvo que aceptar que su relación con Camacho era mayor de lo que había admitido en un principio.