BALONCESTO
España deja luces y sombras en el Eurobasket de Belgrado
Por Roberto J. Madrigal
3 min
Deportes18-09-2005
España se las verá en cuartos de final contra Croacia o Italia. Hasta entonces, tendrá tiempo de analizar los errores cometidos contra Letonia e Israel, que a punto estuvieron de complicar la primera fase a los hombres de Mario Pesquera. Eslovenia pasó primera en el grupo C, por lo que Grecia e Israel, por un lado, y Serbia contra Francia, por otro, se juegan las dos plazas en los cuartos de final.
Grupo C Eslovenia resultó la sorpresa del grupo, con un equipo de calidad adornado –pese a la lesión de Beno Udrih y la ausencia de Matjaz Smodis– por los NBA Radoslav Nesterovic, Primoz Brezec y Bostjan Nachbar. Brezec, con fuerza y talento en la pintura, es el referente de un equipo cuyos jugadores, todos, juegan fuera de su país. Grecia, con una leyenda en el banquillo como Panagiotis Giannakis, mantiene la esperanza de lograr su primera medalla en 16 años. El paso adelante de jugadores como el base Dimitris Diamantidis –que apoya al experto Theodoros Papaloukas– y el pívot Lazaros Papadopoulos, el único cinco nato en une quipo con hombres como Dimos Dikoudis y Antonis Fotsis, con más disposición exterior, hacen concebir grandes expectativas al conjunto heleno, que además ha exhibido una buena defensa. Francia llegó con una línea exterior prodigiosa y un flojo juego interior que ha supuesto un reto para el seleccionador, Claude Bergeaud, que ha tratado de suplir con el poderío físico sus carencias pero ha revelado lagunas anotadoras. Tony Parker -, Florent Pietrus y Boris Diaw, junto con Jerome Schmitt, Sacha Giffa y Ciryl Julian, son los referentes, con Antoine Rigaudeau y Mickaël Gélabale jugando minutos desde el banquillo. Pese al fichaje de Henry Domercant, líder junto con el anotador Damir Music y el gigante Aleksandar Radojevic, Bosnia-Herzegovina no pudo llegar a la segunda fase, en parte por las ausencias de hombres como Damir Krupalija, con un equipo demasiado flojo. Grupo D España dejó luces y sombras en la primera fase: dio un recital de agresividad defensiva y acierto anotardor contra Serbia, pero luego, la irregularidad de Juan Carlos Navarro en el tiro exterior dejó el oficio de Jorge Garbajosa y la garra de Felipe Reyes como únicos referentes fiables. Al menos, salvó el primer puesto, mantiene opciones de sumar medalla en cuatro Europeos consecutivos y evita la ronda de octavos de final. A Mario Pesquera, que no dio muchos minutos a jóvenes como Sergio Rodríguez y Fran Vázquez, le queda trabajo para corregir los errores de los partidos contra Letonia e Israel, que dieron un aviso de las complicaciones que esperan en un torneo muy igualado. Serbia y Montenegro, gran favorito, defraudó pese a su elenco de estrellas. El hambre que se esperaba de hombres como Dejan Bodiroga, Igor Rakocevic, Marko Jaric, Nenad Krstic, Darko Milicic y Vladímir Radmanovic –no estuvieron ni Vlado Divac ni Pedrag Stojakovic– no apareció, y Zeljko Obradovic tampoco destacó con la lesión de Dejan Tomasevic y el ostracismo al que relegó a Milan Gurovic. Israel salvó su presencia en el torneo tras superar dos eliminatorias de repesca. Zvi Sherf ha cambiado el esquema de juego, y aunque mantiene como referentes a Tal Burstein, Meir Tapiro, Gur Shelef e Ido Kozikaro, incorpora novedades como el base Dror Hagag, el alero nacionalizado Chris Watson, el base-escolta Afik Nissim y el ala-pívot Sharon Shason. Letonia era otro de los tapados y, pese a la baja de Kaspars Kambala, hizo valer su facilidad ofensiva y un tiro exterior letal, suficiente para maquilar la debilidad interior. Se dejó notar un jugador con clase como Robert Stelmahers, buen director de juego y anotador, pero los hombres de Karlis Muiznieks acusaron su escasa capacidad defensiva.





