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LIBERTAD DURADERA

Estados Unidos se apoya en la oposición talibán

Por Txema GarcíaTiempo de lectura2 min
Internacional06-10-2001

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, autorizó la semana pasada a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para ayudar militar y económicamente a los grupos opositores al régimen talibán. La ayuda consistirá en armas, dinero y preparación militar a los rebeldes.

Washington pretende no sólo apoyarse en la guerrilla de la Alianza del Norte, sino reavivar la mecha de la insurrección entre los grupos tribales del sur y utilizar a los rebeldes como avanzadilla en la ofensiva militar. La Alianza del Norte podría ser vital para los planes estadounidenses ya que es la única resistencia armada contra el Gobierno de Kabul y controla una franja al norte del país de vital interés estratégico. Las ayudas también irán destinadas a algunas de las tribus pasthunes del sur que, pese a pertenecer a la misma etnia que los talibán, no apoyan en lo que se ha transformado Afganistán. La Alianza del Norte es un conglomerado de fuerzas de diverso origen donde se mezclan combatientes de todas las etnias del país: desde los uzbecos del recientemente asesinado Masud, pasando por azaharas, tayikos o pasthunes. Esta coalición es lo que queda de los diversos grupos muyahidines que lucharon contra las tropas soviéticas durante la ocupación en los años 80 y contra el presidente comunista Najibullah a principios de los 90. Los que ahora son aliados antes fueron enemigos. Tras la caída del comunismo en Afganistán cada grupo militar trató de hacerse con el poder. Hasta ser expulsados por los talibán en 1996, estos señores de la guerra no hicieron otra cosa que matar y arrasar el país. Cuentan con 15.000 ó 25.000 guerrilleros y al apoyo tradicional de India o Rusia han de sumar lo que EE.UU. les ofrezca. Mientras, más de 70.000 hombres, cuatro portaaviones y cientos de aviones estadounidenses y británicos se concentran en zonas próximas a Afganistán. El presidente Bush ordenó el envío de 1.000 soldados de la X División de Montaña a Uzbekistán en la frontera con Afganistán. El despliegue de esta unidad es muy importante ya que se trata de un cuerpo de elite, especializado en combate en altura, en zonas escarpadas y entrenado para luchar en medio de la nieve. Los ataques se dirigirán contra los campamentos de Osama Bin Laden en Afganistán, contra las instalaciones militares de los talibán y contra los almacenes de opio que financian al Gobierno de Kabul.