MÚSICA
Adiós a ¬Chocolate¬
Por Ana Clavería
2 min
Espectáculos19-07-2005
El cantante Chocolate falleció en la noche del martes 19 de julio, dejando atrás más de 65 años dedicados a la música flamenca. Al día siguiente, se situó la capilla ardiente en su casa del barrio de Macarena de Sevilla, y el entierro tuvo lugar el día 21 en el cementerio de San Fernando, también en la capital andaluza.
Desde su infancia, las dos pasiones de Antonio de la Santísima Trinidad Núñez Montoya eran el fútbol y la música flamenca. A los nueve años se traslado de Jerez de la Frontera, su lugar de origen, a Sevilla. Entonces fue cuando tuvo que decidirse por la pasión que le hacía ganar dinero, ya que por aquellos años 30 poder comer era lo importante. De esta manera, casi obligada, Antonio comenzó a cantar fandangos en los barrios sevillanos de Puerta de la Carne, Triana y La Alameda para luego pasar la gorra. De este modo se dio a conocer y se hizo querer en el mundo del flamenco, donde le dieron su nombre flamenco, Chocolate, que respondía al color de su piel. Pasó por las manos de grandes maestros, como son Pavones, Vallejo, El Pinto, La Moreno, El Sevillano, El Gloria y Caracol, quienes consiguieron que desarrollara su gran talento. Esto le abrió las puertas al mundo profesional, actuando por primera vez de manera reconocida en el Teatro Zorrilla de Melilla. Sus siguientes trabajos fueron en el Casino de la Exposición de Sevilla, donde le pagaban 60 pesetas diarias, y en el tablao El Corrar de la Morería de Madrid. Luego pasó a los festivales flamencos y a las giras europeas y americanas con otros artistas como Lola Flores. Su trayectoria en este nuevo mundo no fue fácil pues, según él mismo explicó en una ocasión, tuvo que ganarse la vida a pulso: "Yo para aprender a cantar por soleá o siguiriya he tenido antes que cantar fandangos; luego me dediqué a los cantes grandes y la influencia me la dio Tomás Pavón, pero después yo tuve mi personalidad; porque lo mismo que hay cantes de éste o de otro, también hay cantes chocolatero". Sin embargo, todo este esfuerzo y el posterior se vio recompensado con su reconocimiento en toda España y algunos otros lugares del mundo, como por ejemplo Japón y Sudamérica. También le han sido otorgados numerosos premios de música como el II Giraldillo del Cante, el Grammy Latino hace cinco años, y la Medalla de Andalucía en 2003. Hace unos dias Chocolate era un hombre de 75 años que vivía, felizmente casado (con la hermana de Farruco, otro grande del flamenco), en el barrio sevillano de la Macarena. Sin embargo, hace unos años un indeseado huésped llamó a su puerta y se instaló en su pulmón. Chocolate no dejó que influyera demasiado en su vida cotidiana, pero no pudo librarse de él. Finalmente este cáncer consiguió llevarse a Chocolate y su flamenco, a un lugar lejano y desconocido de donde, muy a su pesar, no volverán jamás.





