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CUMBRE EUROPEA

El ‘cheque británico’ y Holanda, principales impedimentos para el acuerdo

Por Raquel IbáñezTiempo de lectura1 min
Economía18-06-2005

El llamado cheque británico y la exigencia holandesa de una compensación mayor por sus contribuciones a las arcas de la Unión Europea (UE) constituyen los dos escollos principales en la negociación de las perspectivas financieras para el 2007-2013.

“Que me devuelvan mi dinero”. Esta exigencia de Margaret Thatcher, que tantas disputas trajo a los líderes europeos hace 21 años, se ha vuelto a convertir en motivo de desacuerdo en los presupuestos de la Unión Europea. En 1984, la entonces primera ministra británica puso en duda la equidad de las finanzas comunitarias al negarse a aceptar que la contribución británica sirviera para financiar la Política Agraria Comunitaria (PAC). De este modo, la dama de hierro consiguió que la UE le devolviese cada año un cheque de alrededor de 5.000 millones de euros, que es lo que ahora se renegocia. El dinero del cheque procede en su mayoría de las principales economías europeas y las más beneficiadas por las ayudas agrícolas: Francia, Italia y España. Sin embargo, conviene recordar que el cheque británico se introdujo en un momento en que el gasto agrícola representaba más del 75 por ciento del presupuesto único, mientras que ahora no llega a la mitad. De este modo, Luxemburgo propone congelar el reintegro británico en 4.600 millones de euros, pero Londres se opone. Según el primer ministro británico, Tony Blair, este dinero “no es ningún privilegio, es un mecanismo de corrección para evitar que la aportación inglesa al presupuesto sea desproporcionada e injusta”. Holanda es otro punto de conflicto. Jan Peter Balkenende, presidente holandés, ha rechazo en la Cumbre la última propuesta de compromiso presentada por Juncker. En ella se ofrece a Holanda una compensación valorada en 500 millones de euros, a través de una reducción de su contribución por Impuesto del Valor Añadido (IVA) y de un aumento de las retenciones por gastos de recaudación. Pero Holanda reclama el triple.