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CASO WATERGATE

Desvelada la identidad de Garganta Profunda

Por Silvia Álvarez-Buylla MartínezTiempo de lectura2 min
Comunicación06-06-2005

Se desveló el misterio: Mark Felt es Garganta Profunda. Un hombre que logró la dimisión del presidente Nixon y que tres décadas después revela su identidad. Los periodistas Woodward, Berstein y Bradlee nunca destaparon su fuente y no iban a hacerlo hasta que Felt muriera.

La revista Vanity Fair le ha quitado la exclusiva al Washington Post, el periódico que investigó el Caso Watergate. "Soy aquel al que llamaban Garganta Profunda”, declaró Mark Felt a la revista. Una identidad estudiada por muchos y que no ha sido desvelada hasta que él mismo ha confirmado su secreto. Tiene 91 años. Sus problemas de salud y económicos pueden ser algunas de las causas por las que Mark Felt haya confirmado su pasado. Su hijo Mark fue el primero en saber la verdad. El ex directivo del FBI le explicó en 2002 su historia como Garganta Profunda y le alegó que no era algo de lo que enorgullecerse. Después de conocerse su identidad, se sabe que Nixon y sus asesores sospecharon siempre de Mark Felt. Según unas conversaciones grabadas en la Casa Blanca, Haldeman, asesor de Nixon, le dijo al presidente que una fuente secreta había identificado a Felt como Garganta Profunda. Muchos han sido los estudiosos que han tratado de averiguar la identidad de Deep Throat, pero 33 años después de que el Caso Watergate comenzara aún se desconocía el nombre de la persona que junto con los dos periodistas del Post, Bob Woodward y Carl Berstein, desestabilizó al presidente de EEUU, Richard Nixon. “Si Felt se hubiese mantenido en silencio, Nixon habría tenido éxito en uno de los más serios abusos de poder jamás intentados por un presidente de EEUU”, afirmó el Washington Post en un editorial. El primer encuentro de Mark Felt con Bob Woodward fue casual. Su afinidad, su amistad, la investigación informativa y la labor periodística acabaron con el mandato del presidente Nixon. Una maceta con un pañuelo rojo, unas cortinas abiertas y un círculo en una página de un periódico eran, entre otras, sus formas de comunicarse. Simples señales que les permitían contactar e intercambiarse una de las informaciones más relevantes para la historia de EEUU. El Watergate fue un escándalo político, pero también un hito del periodismo. Felt filtraba la información al Post, pero Woodward y Berstein supieron utilizarla con maestría. Los periodistas indagaron en las informaciones, preservaron siempre su fuente y guardaron el secreto profesional hasta el último momento. Los dos informadores fueron recompensados con un premio Pulitzer por sus 26 meses de investigaciones y sus muchas horas de trabajo y estudio que desvelaron el escándalo político más importante de EEUU.