IRAN
El Gobierno iraní planea terminar el enriquecimiento de uranio en Rusia
Por Álvaro Leal
1 min
Internacional22-05-2005
Teherán declaró que soportaría las sanciones económicas de Naciones Unidas en vez de renunciar a su programa nuclear para desarrollar energía atómica. Pero hay una salida a las denuncias que EE.UU. y la Unión Europea (UE) han hecho sobre el problema nuclear iraní. El uranio procesado en Rusia sólo sería utilizable para combustible nuclear y no armas atómicas.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kamal Jarrazi, dijo a la agencia de noticias oficial IRNA que el jefe negociador nuclear iraní, Hasan Rohani, se reuniría con los ministros de Asuntos Exteriores de Francia, Reino Unido y Alemania para intentar alcanzar un compromiso, en un último esfuerzo de negociación. El presidente iraní, Mohamed Jatami, mantuvo que su país no está interesado en fabricar armas atómicas, como dice el Gobierno de EE.UU., pero que le asiste el "derecho legal, religioso y lógico a poder tener acceso a la tecnología nuclear". El Gobierno de Estados Unidos acusó a Irán de tratar de dividir a la Comunidad Internacional y abriga pocas esperanzas de que ese país renuncie a su programa de desarrollo atómico. Además, según indicó la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, tanto Estados Unidos como otros países tienen otras quejas contra Teherán que van más allá de los esfuerzos por impedir que desarrolle un arma nuclear. El Gobierno estadounidense no ve signos que indiquen que el régimen iraní haya optado por la estrategia de dejar a un lado sus aspiraciones nucleares, por lo que no está dispuesto a ofrecer nuevos incentivos económicos a Teherán. Dentro del procedimiento para reforzar el convenio del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP) en el que participan 188 estados, el secretario adjunto de Estado de EE.UU., Andrew Semmel, hizo un llamamiento a la Comunidad Internacional a unirse y a mostrar firmeza ante países como Irán y Corea del Norte, que no cumplen con las obligaciones del TNP. También criticó al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) por fracasar a la hora de informar al Consejo de Seguridad de la ONU de que Irán no ha cumplido con las salvaguardas del tratado con sus programas de enriquecimiento de uranio.





