RELACIONES EXTERIORES
Los Reyes encabezan la delegación española en el funeral del Papa en Roma
Por La Semana
2 min
España09-04-2005
Según la tradición, los Reyes de España tan solo deberían haber acudido al Vaticano con motivo de la elección del nuevo Papa. Sin embargo las buenas relaciones que existían entre los monarcas y el Sumo Pontífice hicieron que se sumasen a la delegación española que acudió a su funeral.
El Vaticano tan solo permitía que acudiesen cinco personas al lugar reservado para gobernantes y Jefes de Estado. Esos cinco asientos fueron por tanto para Don Juan Carlos y Doña Sofía, que se sentaron primera línea junto a los representantes de otras casas reales. Cuatro filas mas atrás, se situaron José Luis Rodríguez Zapatero, junto a su ministro de Exteriores, y el líder de la oposición Mariano Rajoy, que acudía a la cita después de aceptar la invitación del propio presidente. En esa zona se encontraban 200 dirigentes de todo el planeta por lo que antes y después de que comenzase el funeral, se pudieron ver multitud de gestos y saludos entre las distintas delegaciones, que estaban colocadas por orden alfabético francés. Este hecho provocó que el presidente de España, y sus dos acompañantes, estuviesen sentados ante el presidente de EE.UU., George W. Bush. El mandatario norteamericano acudía acompañado por su padre, el ex presidente George Bush, por su antecesor en el cargo, el demócrata Bill Clinton, y por la secretaria de Estado, Condoleezza Rice. Los cuatro fueron saludados por Juan Carlos I pero la realización de televisión no permitió ver ningún contacto entre Zapatero y el líder norteamericano. Pese a los tímidos acercamientos de los últimos meses, las relaciones entre ambos países siguen sin ser las mejores. Por ello, el Ejecutivo socialista trabaja en establecer lazos con la administración Bush. El próximo viernes 15, Moratinos se reunirá con su homóloga Rice en Washington. Su objetivo es acercar posiciones y tratar de cerrar un encuentro entre Bush y Zapatero para después del verano. El funeral tuvo lugar el pasado viernes 8 y a este acto acudió la mayor delegación española enviada al extranjero. El hecho es que además de la zona reservada a los jefes de Estado y de Gobierno, había otra para los religiosos y personalidades civiles. Estaba bastante más alejada y tenía una capacidad para 2500 personas. Entre ellas estuvieron 40 autoridades de la política española que fueron invitados adicionalmente por el Vaticano. En número ganaban los populares. Allí se dieron cita el secretario general del PP, Ángel Acebes, el portavoz parlamentario, Eduardo Zaplana, el presidente valenciano, Francisco Camps entre otros. Por los socialistas, acudieron Francisco Vázquez en representación de todos los ayuntamientos y municipios de España o el presidente de la Generalitat, Pascual Maragall.





