Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

EMPRESAS

Los consejos de Telefónica y Terra aprueban definitivamente su fusión

Por Javier de la FuenteTiempo de lectura1 min
Economía26-02-2005

La naturaleza ha seguido su curso y al final el pez grande se ha comido al pez chico. Los consejos de administración de Telefónica y de Terra han aprobado la fusión -bien denominada por absorción- de ambas compañías.

La matriz, Telefónica, absorbe a su filial de Internet Terra. Sin embargo, los accionistas minoritarios de Terra desaprueban dicha operación. “Una tomadura de pelo”, así califican dichos accionistas de Terra a tal fusión. Agrupados en dos asociaciones -Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae) y Accter.com-, los accionistas han mostrado su “rechazo frontal” a la operación. Las dos organizaciones consideran que perjudica sus intereses y señalan que el dividendo de 0,60 euros es una “tomadura de pelo”, dado que supondrá “vaciar la caja de Terra”. Esos 0,60 céntimos de euro de dividendo supondrán para Terra un desembolso de 340,7 millones de euros. Además, esta retribución se verá completada con otro dividendo de 0,27 euros, que será abonado en noviembre tanto a los accionistas de Terra como a los de la matriz. Según el cambio fijado, por cada dos acciones de Telefónica se darán nueve de Terra. La fusión de Terra supondrá la disolución sin liquidación de la compañía de Internet, así como la transmisión en bloque de todo el patrimonio a la empresa matriz, que adquirirá derechos y obligaciones de la que hasta ahora era su filial. Aunque todavía quedan algunos flecos por cortar para dar por cerrada la operación. Ésta debe ser aprobada ahora por las juntas generales de ambas compañías. Telefónica además ha de decidir, en su próxima junta del mes de mayo, si lleva a cabo una ampliación de capital para reunir las acciones necesarias con las que acudir al canje. Ambos consejos justifican la fusión en la nueva estrategia del sector a escala europea, que hace de la banda ancha el núcleo de la actividad, lo que lleva a reintegrar los negocios de telefonía e Internet.