El Ministerio de Trabajo, satisfecho con los datos registrados
Por Paula Escalada Medrano
2 min
Economía08-01-2005
La política es, a veces, como un partido de fútbol: ver quién mete goles a quién. Esperanza Aguirre a Jesús Caldera, el Gobierno del PSOE al del PP, los nacionalistas a los defensores de la unidad de España… Todo por ver quién gana un partido que aparentemente no tiene fin, sino una sucesión de partes. El último episodio ha sido el de los datos del paro y la Seguridad Social del 2004.
El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, fue el encargado de presentar en rueda de prensa los datos referentes al paro y la Seguridad Social del 2004. Pero en los datos del paro se le adelantaron. Así, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ofreció los datos 24 horas antes que el ministro. A pesar de esta osadía, Caldera no quiso polemizar y al respecto dijo que “es bueno” que las cifras del paro y afiliación se difundan el mismo día y que para la próxima ocasión confiaba en que todas las comunidades autónomas “respeten” el calendario que el Ministerio difunde para dar a conocer las cifras. Polémicas aparte, Caldera calificó de buenos los datos, ya que, según su Ministerio, muestran una tendencia al alza para los próximos meses. Así, Caldera destacó que 2004 fue un “buen año” para el empleo y un “magnífico” ejercicio para la Seguridad Social, cuyo superávit será “amplio” y superará los cálculos presupuestarios iniciales (0,7 por ciento del PIB). Según el ministro, el descenso del paro se produjo por la confianza que transmite el Ejecutivo y la generosa postura de empresarios y sindicatos a la hora de pactar las condiciones laborales. Caldera remarcó también que las mejores variaciones se han producido en el segundo semestre del año, cuando las repercusiones de las medidas de los populares ya no existían. Sin embargo, desde otros partidos llegaron los reproches. Así, el portavoz adjunto del grupo parlamentario Popular, Vicente Martínez Pujalte, quiso recordar al Gobierno que esos resultados son herencias de las políticas aplicadas por su partido desde 1996. Así mismo, Pujalte avisó que este año habrá que tomar “medidas serias” para hacer frente a una supuesta pérdida de competitividad registrada. Por su parte, CiU reclamó la reactivación del diálogo social para acometer una reforma global del mercado de trabajo que permita reducir el más de millón y medio de parados que hay. Así mismo, IU se encargó de recordar que el descenso del paro no oculta las graves deficiencias del mercado de trabajo: tasas de ocupación y actividad femenina relativamente bajas y elevada temporalidad concentrada fundamentalmente en los jóvenes y las mujeres.





