ESQUÍ
Ahonen, ‘la máscara’ que aspira a hacer historia
Por Marta G. Calderón
2 min
Deportes06-01-2005
Janne Ahonen, más conocido en el circuito –y por sus detractores– como La máscara por su fama de hombre frío, se muestra imparable esta temporada. Lidera la clasificación de la Copa del Mundo y se ha impuesto claramente –aunque por los pelos no consiguió un pleno de triunfos– en los Cuatro Trampolines.
Janne Ahonen nació en Lahti, una ciudad de gran tradición esquiadora –famosa sobre todo por sus pruebas de esquí de fondo– el 11 de mayo de 1977. Pero en la vida de Ahonen no todo es esquí, puesto que es aficionado al motociclismo y a los drags –carreras de aceleración de bólidos de altísima potencia, que tienen que ser frenados con paracaídas–, en las que incluso ha llegado a ser campeón de su país. Con la retirada de la competición del alemán Sven Hannawald –aquejado de un síndrome sicológico de burn-out o desgaste profesional–, el único esquiador que hasta ahora ha sido capaz de ganar todas las pruebas del torneo de los Cuatro Trampolines, y el bajón del polaco Adam Malysz, que lo privó del triunfo en la Copa del Mundo de 1999 y 2000 –Ahonen consiguió 1.695 puntos que sólo le valieron para ser segundo, mientras que el año siguiente fue tercero–, el finlandés volador se ha convertido en el dominador de una disciplina con gran tradición y en una figura en su país, a la altura de los grandes mitos automovilísticos. A sus casi 28 años, Ahonen tiene a sus espaldas una larga trayectoria deportiva. Debutó como saltador en 1993, con apenas 16 años, y ya el año siguiente consiguió, en la estación de Engelberg (Suiza), su primer podio en la Copa del Mundo, en la que es un fijo desde 1995, año en que ya terminó entre los diez primeros, una clasificación que sólo ha dejado de alcanzar en 2002, año en que terminó décimo quinto. Si ya la temporada pasada se adjudicó por primera vez la clasificación general de la Copa del Mundo de saltos, el rendimiento del finlandés esta temporada es de auténtico escándalo, puesto que sólo ha dejado escapar 40 puntos –su peor resultado han sido dos segundos puestos– y lidera la clasificación con casi el doble de puntos que sus más inmediatos perseguidores, el checo Jakub Janda y el austriaco Martin Hoellwarth. El único reto que aún le queda por delante a Ahonen, amén de engordar sus vitrinas con nuevos globos de cristal, es conseguir el pleno de triunfos en los Cuatro Trampolines, un torneo que ha ganado en tres ocasiones –1999, 2003 y 2005– y en el que ha subido al podio en otras cuatro ocasiones, dos de ellas segundo –2000 y 2001– y otras dos tercero: 1995 y 1998.





