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Atutxa hablará con Marín para entregarle personalmente el Plan

Por Alejandro RequeijoTiempo de lectura3 min
España05-01-2005

El plan Ibarretxe se enfrenta ahora a su obstáculo más complicado y toda precaución es poca. Eso es lo que debe haber pensado, el presidente del Parlamento vasco, Juan Maria Atutxa que ha decidido viajar personalmente a Madrid para entregar en mano el proyecto a su homólogo en el Congreso, Manuel Marín.

No había tiempo que perder. Una vez que el texto fue aprobado en la Cámara vasca que él mismo preside, Atutxa comenzó a estudiar las distintas posibilidades que había para hacer llegar el texto a Madrid. Ni la opción de enviarlo por correo ni la de mandar a un mensajero le convencían, por lo que finalmente, será él mismo el encargado de llevar la propuesta ante Las Cortes en calidad de Proyecto de Ley. Sin embargo, cuando la decisión ya estaba tomada, se encontró con un inconveniente. El presidente del Congreso se encontraba todavía disfrutando de sus vacaciones navideñas por lo que la visita tendría que esperar. Así se lo hizo saber a través de la vicepresidenta primera de la Cámara Baja, Carmen Chacón. Ésta telefoneó a Atutxa para informarle de que Marín no volvía hasta el día 10 y concertó una conversación entre ambos para esa misma fecha. De dicha conversación deberá salir el día y los detalles del encuentro. Un acto que Juan Maria Atutxa pretende cargar de solemnidad así como ya se hizo en 1978 con motivo del Estatuto de Gernika. Quien ya se ha opuesto a que esa reunión se produzca es el PP.Los populares, en su línea de oposición frontal y directa al Plan Ibarretxe, se mostraron en contra de que Marín reciba al presidente vasco, de la misa manera que se oponen a que el Plan secesionista del lehendakari sea debatido en el Congreso de los Diputados. Pero no todo fueron inconvenientes para el presidente del Parlamento vasco la semana pasada. De momento Atutxa ya tiene algo que celebrar. La Fiscalía General del Estado ha decidido archivar el caso que había impuesto contra él y contra otros cinco diputados vascos por desobedecer una orden del Tribunal Supremo. Precisamente fue la misma fiscalía la que le impuso la demanda después de que el presidente de la Cámara vasca se negase a disolver a Socialista Abertzaleak (SA) del Parlamento de Vitoria. Pero después de una investigación, alegan no tener pruebas suficientes para demostrar que la desobediencia fuera “expresa clara y terminante”. Esta decisión ha causado la indignación entre distintas organizaciones como es el caso de Manos Limpias. Éste colectivo ya ha anunciado que impugnará la decisión y ha calificado como “vergonzosa” la actitud del fiscal. Lo cierto es que los herederos de Batasuna siguen presentes en el Parlamento vasco hasta el punto de que suyos fueron los votos decisivos para que el Plan Ibarretxe fuese aprobado el pasado 30 de diciembre. Hoy día todavía colean las consecuencias de dicha votación. La semana pasada algunos medios de comunicación tuvieron acceso a una circular interna de la formación abertzale en la que se reconocía que el repentino cambio de decisión con respecto al plan Ibarretxe, en realidad formaba parte de una estrategia pensada desde “el pasado verano”. Una maniobra que tenia el objetivo de “coger desprevenidos a los demás agentes políticos y multiplicar los efectos políticos de dicha votación”. Además el texto afirma que buscaban que “el PSOE se vea obligado a moverse en un escenario que no quiere con un plan secesionista ante la opinión pública española” o que “IU tendrá que gestionar su contradicción manifiesta“. Argumentos estos que distan mucho de los defendidos por su portavoz Arnald Otegi.