ORIENTE PRÓXIMO
Israelíes y palestinos alcanzan el cenit de sangre desde que comenzó la ‘Intifada’

El primer ministro de Israel, Ariel Sharon
Por Txema García
2 min
Internacional10-03-2002
La zona vivió, una vez más, la trágica espiral de acciones y reacciones a la que, tanto unos como otros, recurren en la medida de sus posibilidades: los israelíes mediante operaciones militares y los palestinos con acciones terroristas.
Al menos 163 personas murieron, 131 palestinas y 32 israelíes, y centenares resultaron heridas durante la semana pasada, en Oriente Próximo, en los diversos actos de violencia que se produjeron. El terror vivió su momento más crítico con la ofensiva lanzada por el Ejército israelí el pasado viernes y que causó la muerte a 46 personas como represalia al ataque palestino contra el asentamiento de Atzmona, en el que un activista de Hamás mató a cinco colonos israelíes. Este fue el día más sangriento de toda la Intifada desde que ésta diera comienzo hace ya más de un año y medio. La respuesta del Ejército se centró en casi la totalidad de la franja de Gaza con ataques aéreos contra las localidades de Beit Yala y Beit Sajur y las incursiones en los campos de refugiados de Deheishe y Aida, donde destrozaron muchas de las viviendas. Pero fue en la localidad de Tulkarem, al norte, donde se produjeron los hechos de mayor gravedad cuando los soldados israelíes rodearon el campo de refugiados de Nur el-Shams y volvieron a atacarlo por tercera vez en la semana. Los bombardeos de los blindados israelíes produjeron multitud de bajas palestinas. Al menos 200 personas, en su mayoría varones, fueron hechas prisioneras en esta ciudad y en sus campos de refugiados. La represalia palestina no se hizo esperar. Dos atentados causaron el sábado pasado la muerte de 14 israelíes y heridas a decenas. En el primero de ellos, dos palestinos armados con fusiles dispararon contra los transeúntes que paseaban por una calle céntrica de Netania, al norte de Tel Aviv, y tres personas murieron. El atentado fue reivindicado por el grupo integrista palestino Hamás. La otra acción terrorista, aún más grave, se produjo en Jerusalén cuando un terrorista suicida hizo detonar los explosivos que portaba en una cafetería del centro de la ciudad y causó la muerte de 11 israelíes y heridas a decenas de ellos. Esta acción fue reivindicada por los palestinos de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, organización cercana a Al Fatah y a la Yihad Islámica. La respuesta del Ejecutivo de Ariel Sharon fue la de arrasar mediante bombardeos las oficinas del presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasir Arafat, en Gaza.





