ANÁLISIS DE LA SEMANA
Cicatrices

Por Gema Diego
1 min
Economía01-08-2004
A veces parece que al FMI se le olvida que quiere a Argentina a pesar de lo que dice. Eso lo demuestra la disculpa a regañadientes que ha soltado tras comprobar que no dio al país andino los mejores consejos. Y ahora, a resultas de aquello, Argentina y el organismo internacional llevan en el alma cicatrices imposibles de borrar. Se le olvida a Argentina que el FMI hasta puede hacerle mal si se decide, por el poder que éste tiene para obligarla a llevar a cabo determinadas políticas, pues su desarrollo y su amor los tiene muy comprometidos. De todas formas, el FMI siempre discute todo, con lo cual a fuerzas no será lo de cumplir sus directrices. Y hoy resulta que el FMI ve demasiado tarde sus errores, que Argentina no es de la estatura de su vida, y tiene que bajar la cabeza, y admitirlos, y marcharse y al dejarla casi, casi se le olvida, o quizás no quiere recordar, que hay un pacto entre los dos. Por mi parte, dice Argentina, una vez pasados todos los sufrimientos imaginables, te devuelvo tu promesa de adorarme. El FMI ni siquiera debe sentir pena por dejarla, por permitir a Argentina que vuele libre. Porque el acuerdo, el pacto entre el país sudamericano y el Fondo, ese pacto no es con Dios.






