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SIN CONCESIONES

¡Menudo fracaso!

Fotografía

Por Pablo A. IglesiasTiempo de lectura2 min
Opinión20-06-2004

Un fracaso estrepitoso, una colosal decepción, un pecado inconfesable, una vergüenza nacional. Hay pocas maneras más de definir la contundente derrota de España en la Eurocopa de Portugal. Una victoria, un empate, una derrota, dos goles a favor y dos en contra. Éste es el paupérrimo balance de la selección española de fútbol. Los jugadores son los principales responsables. Pero, si analizamos, la culpa en el fondo la tiene Iñaki Sáez. El sistema planteado por el entrenador español ha laminado el fútbol. Prima la defensa y la destrucción sobre la creatividad y la imaginación. Valerón y Joaquín han pasado más tiempo en el banquillo que en el césped. España apenas ha creado cinco ocasiones claras de gol en tres partidos. Apenas ha tirado 15 veces a puerta en 270 minutos. Echen cuentas... Y sólo dos goles. Valerón y Morientes fueron los héroes. Pero a Sáez no deben de gustarle los goles porque dejó a ambos sentados en el banquillo ante Portugal. A Sáez, como buen discípulo de Javier Clemente, no le gusta jugar al fútbol. Prefiere encerrarse en el área y probar suerte con el patapum p´arriba. De lo contrario, no se entiende que prefiera a Albelda y Etxeberría antes que a los Xabis, Valerón y Joaquín. Y, al contrario que Grecia y Portugal, nadie osa tirar desde fuera del área. Sáez se ha cargado a la mejor generación de fútbolistas españoles. Lo ganaron todo en las categorías inferiores y, con él, fracasan en la absoluta. En el Mundial de Corea, la España de Camacho no sólo cayó en cuartos sino que cuajó un fútbol excepcional. Faltó suerte. Esta vez, ha faltado orden, sabiduría, ganas y unidad. Hay sobreexceso de individualismo. Hace dos semanas, tuve la suerte de estar con los jugadores cuando Zapatero les visitó antes de viajar a Portugal. La estampa era la siguiente: a la izquierda los culés, en el centro los madridistas, a la derecha los ché, a un lado los del Deportivo y, en el centro, solo, Joaquín. Algo parecido a lo que ocurre en el campo. Cada uno hace la guerra por su cuenta. Quizá sea el reflejo de esta España autonómica que nos hemos dado. Quizá en la próxima Eurocopa jueguen las selecciones de cada comunidad. Con estos datos, alguno le echará la culpa a Zapatero. Pero nada más lejos de la realidad. La culpa de este fracaso la tiene Iñaki Sáez.

Fotografía de Pablo A. Iglesias

Pablo A. Iglesias

Fundador de LaSemana.es

Doctor en Periodismo

Director de Información y Contenidos en Servimedia

Profesor de Redacción Periodística de la UFV

Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito