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La Comunidad Internacional prorroga la misión militar en Afganistán el tiempo que sea necesario

Por Chema GarcíaTiempo de lectura2 min
Internacional04-04-2004

La Comunidad Internacional acordó la semana pasada mantener la presencia militar en Afganistán hasta que las fuerzas armadas de ese país se constituyan y estén plenamente operativas.

De este modo, el borrador final de la declaración de la Conferencia sobre Afganistán de Berlín celebrada durante la semana pasada en la capital alemana, cita expresamente a la Misión Internacional para la Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF), bajo comandancia de la OTAN, y la operación contra el terrorismo “Libertad duradera”, que lleva a cabo Estados Unidos, como los dos operativos militares que se mantendrán en el país asiático. La operación militar emprendida por la Casa Blanca tras los atentados que tuvieron lugar en EE.UU. el 11-S aún sigue su curso en el 20 por ciento del suelo afgano, especialmente en las zonas próximas a la frontera con Pakistán, donde presumiblemente se escondería el líder de la red terrorista internacional Al Qaeda, Osama bin Laden, principal impulsor de los ataques contra Washington y Nueva York. El documento rubricado por los más de 700 delegados de unos 70 países y organizaciones que participaron en la Conferencia, de dos folios en su versión inglesa y dos anexos, pasa de puntillas por la desmilitarización e integración de las milicias de los "señores de la guerra", aunque reafirma en diez puntos el compromiso político, militar y económico con Afganistán. De este modo, la comunidad internacional se comprometió a “prestar toda la asistencia necesaria a la estabilidad del país, a través de los Equipos de Reconstrucción Provincial (PRT), que también contribuyen al desarrollo y reconstrucción del país". El ministro alemán de Exteriores, Joschka Fischer, señaló en una conferencia de prensa que se va a intensificar la presencia de esos equipos de reconstrucción, al menos hasta la celebración de las elecciones de septiembre. La III Conferencia Internacional sobre Afganistán acordó asimismo una ayuda de 8.200 millones de dólares (6.7,21 millones de euros) en los próximos tres años para garantizar que la operación de reconstrucción y estabilización del país sea un éxito. La comunidad internacional se comprometió a destinar a Afganistán 4.400 millones de dólares para el periodo 2004-2005, lo que cubren “el cien por cien” de las expectativas afganas, según confirmó el ministro afgano de Finanzas, Ashraf Ghani, quien agregó que los 3.800 millones de dólares restantes cubren el 69 por ciento de las necesidades previstas en los años siguientes. A diferencia de lo que se pactó en la conferencia de Tokio, la mayor parte de la ayuda no será para proyectos humanitarios, sino de reconstrucción. Los asistentes a la cita reconocieron que el cultivo de opio (base de la heroína), la producción de droga y el tráfico de narcóticos constituyen “un problema para el Estado de derecho y el desarrollo de Afganistán y para la comunidad internacional”. “Hay que hacer todo lo posible, incluido la creación de alternativas económicas para el desarrollo económico- para reducir y eventualmente eliminar, esa amenaza”, indica el documento que hace suyo el plan de desarrollo elaborado por el Gobierno de Hamid Karzai y adjuntado a la declaración como anexo.

Fotografía de Chema García