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IRAQ

La coalición pone en libertad a más de 60 presos iraquíes

Fotografía

Por Isabel A. VegaTiempo de lectura2 min
Internacional10-01-2004

Centenares de personas se agolpaban el pasado jueves desde primera hora de la mañana a las puertas de la famosa cárcel de Abu Graib, localidad a treinta kilómetros de Bagdad. Esperaban ansiosos el momento en que las puertas de la prisión se abrieran para dejar salir a sus familiares encarcelados.

El administrador estadounidense en Iraq, Paul Bremer, hizo público el pasado miércoles que 500 de las 9.300 personas que la coalición mantiene bajo custodia por motivos de seguridad, serían liberados en los próximos días, previa comprobación de su inocencia. “Ha llegado la hora de la reconciliación” afirmó Bremer, para quien este programa de liberación con condiciones es una especie de borrón y cuenta nueva tras la captura de Husein el pasado 13 de diciembre. Además de estos 9.300 presos, la coalición mantiene encarcelados a 3.800 miembros de los “Muyahidines del Pueblo”, el principal grupo opositor al régimen del vecino país de Irán. A esta cifra, se suma la de los presos comunes, que es de varios centenares. El deseado momento tuvo lugar a las doce del mediodía, cuando, a bordo de dos camiones estadounidenses de traslado de tropas, 66 prisioneros abandonaban Abu Graib para ser puestos en libertad a 500 metros de la cárcel. La muchedumbre allí concentrada rápidamente rodeó los vehículos hasta casi hacerlos desaparecer, mientras sus ocupantes saludaban agitando nerviosamente los brazos y escudriñaban con la vista la multitud en busca de alguna cara conocida. Por un momento cundió el caos. Los coches de los familiares formaron un complicado embotellamiento y el sonido de las bocinas se mezcló con los gritos de alegría de los reencontrados, y los llantos de decepción de aquellos que tendrán que seguir esperando para ver en libertad a los suyos. La prisión de Abu Graib es la más siniestra de las empleadas en Iraq durante la dictadura de Sadam Husein. Dispone de varias salas de tortura y un patíbulo donde se ahorcaba a los prisioneros. Tras estudiar a fondo las complicaciones de una instalación con tanto significado político, EE.UU. decidió reutilizarla y en la actualidad alberga a unos 5.000 prisioneros. El presidente en ejercicio del Consejo de Gobierno Transitorio iraquí, Adnan Pachachi, manifestó que el proceso de liberaciones es “una política sobre la que se ha alcanzado acuerdo” con la coalición, y añadió: “esperamos la liberación de cientos (de presos) y quizá de varios miles (de detenidos) en los próximos meses”. Mientras, los familiares de los reclusos tendrán que hacer frente a la incertidumbre que provoca el desconocimiento, pues las autoridades no permiten las visitas a los reos y no ofrecen información alguna sobre las fechas y los nombres de los que recibirán la amnistía.

Fotografía de Isabel A. Vega