ANÁLISIS DE LA SEMANA
La violencia acecha en cualquier parte

Por Isaac Á. Calvo
2 min
Internacional30-11-2003
La violencia acecha en cualquier parte del mundo. Parece que el diálogo y la diplomacia se han visto superados por el uso de la violencia, las amenazas de emplearla y el chantaje. El mes de noviembre finaliza en Iraq como el más sangriento después del fin de la guerra y el terrorismo internacional se ha extendido a otros lugares. Cientos de personas han muerto en territorio iraquí en el último mes -entre ellas siete españoles del Centro Nacional de Inteligencia-. Los planes para la reconstrucción avanzan más lentamente de lo previsto pero al menos progresan y eso es un buen síntoma. Lo que no deben hacer los líderes mundiales es dejarse llevar por el miedo y el temor ante la violencia y el terrorismo. Sólo aquellos países que lo sufren saben lo duro que es y la paciencia que hay que tener para derrotar al enemigo. George W. Bush -que viajó a Bagdad la semana pasada para celebrar el Día de Acción de Gracias con sus soldados-, Tony Blair y José María Aznar han dejado claro que no abandonarán Iraq ni a su población hasta que devuelvan la seguridad y la democracia al país. El tiempo dirá si los métodos empleados en la lucha contra el terrorismo internacional, la invasión de Iraq y el derrocamiento de Sadam han sido correctos. Lo que es evidente es que estos tres políticos son honestos y leales a sus principios. En Colombia, la violencia también acecha a un país marcado por ésta. Las medidas de Álvaro Uribe parece que dan sus frutos a pesar de las dificultades existentes y de tener que enfrentase a dos guerrillas -prácticamente convertidas en grupos terroristas- y a las acciones de los paramilitares. Parte de estos últimos entregaron sus armas la semana pasada y se reincorporaron a la vida civil. Irlanda del Norte también anhela el final de un conflicto político entre católicos y protestantes que a pesar de estar somnoliento amenaza con despertar. Los resultados de las últimas elecciones autonómicas no conducen al optimismo y desde Londres y Dublín se trabaja por reconducir la situación e impulsar los acuerdos de paz ya conseguidos. En Oriente Próximo, la semana pasada sirvió para que los israelíes y palestinos siguieran constatando sus diferencias. La violencia y un gran número de iniciativas de paz que al final se quedan en nada fueron protagonistas. Sin un compromiso de paz real de las partes y sin el apoyo de la Comunidad Internacional nunca se logrará poner fin al conflicto. Georgia ha convocado elecciones presidenciales para el próximo mes de enero. La renuncia del presidente Shevardnadze puso fin a semanas de manifestaciones pacíficas que pedían mejoras en la gestión del país y el final de la corrupción. Menos mal que en este caso -y cada vez son menos- no hubo derramamiento de sangre. Y eso, a pesar de que la violencia acecha en cualquier parte.
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Isaac Á. Calvo
Licenciado en Periodismo
Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación
Editor del Grupo AGD






