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A 396 kilómetros de Bagdad ya hay atisbos de democracia

Por Salvador Martínez MásTiempo de lectura2 min
Internacional10-05-2003

El Palacio de la Justicia de Mosul acogió el pasado lunes a unos 250 delegados de grupos étnicos y religiosos de la región para votar a un gobernador y a los 24 miembros del Consejo Local. Sin embargo, idénticos resultados en el ámbito nacional no llegan.

Tras la votación, un suní que formó parte del Ejército de Sadam Husein se hizo con la responsabilidad de gobernar Mosul. Su nombre: Ghanen al Boso. Aunque dicha celebración no presupone una estabilidad total de la región, pues el acto estuvo supervisado por el comandante de la 101 División Aerotransportada, David Petreus. Sin embargo, la estabilidad en Mosul es mucho mayor que en otras zonas como el Kurdistán iraquí, donde no existe ningún tipo de administración propia. Aunque aun existiendo estas administraciones no está asegurada la verdadera representatividad de los gobiernos locales y del futuro gobierno interino que quieren construir las dos potencias que se han declarado ocupantes: EE.UU. y Reino Unido. Según un funcionario estadounidense hasta ahora “en Bagdad lo que se ha hecho ha sido importar las mafias”. También en Bagdad, la falta de funcionarios ha llevado a los ciudadanos a organizarse para realizar tareas tan elementales como la recogida de basura. Hasta el momento y con Jay Garner como administrador civil para Iraq no se ha podido agilizar el restablecimiento del orden y acabar con la anárquica asunción de poderes por líderes religiosos o tribales. Esto ocurre mientras que partidos políticos como Al Dawa, El Congreso Supremo de la Revolución Islámica en Iraq y el partido comunista iraquí están siendo ninguneados a la hora de entrar en lo que EE.UU. pretende establecer en Iraq: Un gobierno representativo. Lógicamente las autoridades libertadoras no van a hacerles el juego a aquellos partidos que movilizaron a los iraquíes el día de las manifestaciones de 18 de abril con el lema: “Ni Sadam, Ni Bush”. La duda por resolver en torno a estos grupos políticos es si van a ser incluidos en lo que hace unas semanas el secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, llamaba: “redes terroristas que operan en el país”. Redes a las que Rumsfeld declaró la guerra, muy a pesar de que George W. Bush dijo también hace 10 días que: “las principales operaciones de combate han terminado”.

Fotografía de Salvador Martínez Más