Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

IRAQ

Jay Garner deja su cargo de administrador civil a Paul Bremer, un diplomático

Fotografía

Por Salvador Martínez MásTiempo de lectura2 min
Internacional10-05-2003

Jay Garner sabía de antemano que quedaría en un segundo plano a la hora de tutelar Iraq. El pasado lunes hizo publico que su futuro no estaba en la administración civil de Iraq, pero no dijo que ese porvenir era tan cercano como que fue sustituido 24 horas después.

En su alocución del lunes, Garner hablaba de la estructura que a mediados de mes tendría la ocupación. Sin embargo, al día siguiente, esa organización se configuró. Paul Bremer fue nombrado nuevo administrador civil de Irak. Bremer es experto en antiterrorismo y comparte con el presidente George W. Bush “un profundo deseo de tener un país ordenado en Iraq, un país libre y en paz”, según se dijo de Bremer el día de su nombramiento en el Despacho Oval. Ahora bien, su antecesor en el cargo, Jay Garner, le ha dejado una figura política valorada no muy favorablemente: la de administrador civil estadounidense en el Iraq liberado. Esto hace pensar que el nombramiento de Bremer se deba en mayor medida a la mala estrella que Garner tuvo en el puesto. Un ejemplo de su infortunada gestión fueron sus declaraciones de protesta por las que él consideraba “demasiada atención” que los medios de comunicación dedicaron a las protestas antiestadounidenses en Iraq. En éstas murieron 17 personas, entre ellas dos menores de 11 años. Otra muestra de las carencias administrativas de la ocupación son los pocos resultados de la misma. Jay Garner llegó el 21 de abril y todavía la pasada semana se escribían desde Iraq, cosas como: “Pocos iraquíes se muestran nostálgicos con la caída de Sadam Husein, pero en los viejos tiempos, los servicios básicos eran más fiables”. Con la llegada de Paul Bremer, la administración de la política estará al margen de la labor de gestión de la reconstrucción de infraestructuras. Por su parte, la comandancia de las tropas de tierra en Iraq no ha aclarado si existen las armas que causaron la ocupación. Eso sí el comandante en jefe de dicha división, David D. McKiernan, sí dijo antes del nombramiento de Bremer y para colmo de la mala fortuna de Garner, que éste no era la “máxima autoridad en Iraq”.

Fotografía de Salvador Martínez Más