Un nuevo atentado suicida acaba con la vida de tres soldados estadounidenses
Por Txema García
2 min
Internacional06-04-2003
Tres soldados de Estados Unidos murieron la semana pasada víctimas de un nuevo atentado suicida y otros dos resultaron heridos, a las afueras de Hadita, unos 300 kilómetros al noroeste de Bagdad.
Como ya sucediese en otros atentados similares, un vehículo civil se aproximó al punto de vigilancia y antes de llegar, bajó de su interior una mujer embarazada que comenzó a gritar pidiendo ayuda. Los soldados se acercaron al auto y entonces se produjo una fuerte explosión en la que además de tres estadounidenses, perecieron la copiloto encinta y la persona que conducía el coche. Con estos son siete soldados estadounidenses los que han muerto en atentados protagonizados por kamikazes desde que comenzase el conflicto y otros 19 resultaron heridos. Las acciones suicidas se produjeron en lugares tan distantes entre sí como Hadita, Najaf (160 kilómetros al sur de Bagdad) o Camp Undairi, en Kuwait. Además un helicóptero norteamericano de ataque AH-1W Super Cobra se estrelló la semana pasada en el centro de Irak y sus dos pilotos resultaron muertos, según anunció el Mando Central estadounidense (Centcom) en Doha (Qatar). Según un último balance ofrecido por el mando central de EE.UU. 75 soldados de esta nacionalidad han muerto desde que empezó la guerra el 20 de marzo, de los que 54 perecieron en combate o por disparos amigos y otros 13 murieron en accidentes o en el caso de dos soldados durante un ataque con granadas en un campamento kuwaití de un marine, indicó el responsable. Por su parte, el Gobierno británico reconoce 27 soldados fallecidos, sin especificar las causas. En otro orden de cosas, un equipo de tropas de elite rescató de un hospital próximo a Nasiriya a la militar norteamericana de 19 años Jessica Lynch, desaparecida hacía una semana junto a otros siete militares. El comando de Operaciones Especiales del Ejército actuó siguiendo las pistas recibidas por la CIA de un ciudadano iraquí y aprovechó los combates que se desarrollaban al sur de esa ciudad para entrar en el hospital Sadam y rescatar a la joven. En el centro médico también se encontraron 11 cuerpos. Algunos podrían ser estadounidenses. El ministro iraquí de Información, Mohamed Said al Sahhaf, aseguró ayer que los cuerpos encontrados por los soldados estadounidenses que rescataron a Jessica Lynch en Nasiriya son los de militares norteamericanos caídos en el tercer o cuarto día de la ofensiva. Finalmente, un avión estadounidense bombardeó en el norte de Irak por error un convoy en el que viajaban fuerzas especiales de EE.UU. y civiles kurdos, y causó 10 muertos y varios heridos.





