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SIN CONCESIONES

Con la vista en el Perú

Por Pablo A. IglesiasTiempo de lectura2 min
Opinión03-06-2001

Miguel tiene 27 años. Es ingeniero en Telecomunicaciones. Nació en Lima. Pero desde hace once meses, reside en España. Mejor dicho, sobrevive en España. Vino con lo puesto. Unos vaqueros, dos camisas y un par de zapatos. En Perú no tenía trabajo. De vez en cuando, ganaba unos 20 soles como camarero o celador. Pero él aspiraba a algo más. "Estudié en la Universidad para algo", dice. Y quería demostrarlo. En Perú no era posible. Al menos, él no tuvo suerte. Por eso, emigró. Ahora, Miguel gana unas seis mil pesetas diarias. Canta bellas canciones quechuas junto a dos amigos en el Metro de Madrid. Pasa mañana y tarde de vagón en vagón para obtener unos duros mientras encuentra algo mejor. Sus amigos peruanos también huyeron de la Patria por el paro y la inflación. Sin embargo, ahora miran con atención cuanto allí ocurre. Los tres soñaban desde hacía meses con el triunfo de Alejandro Toledo en las elecciones presidenciales. "Hacía falta un cambio", coinciden. La Historia del Perú -como ellos dicen- había quedado en ridículo con políticos como Alberto Fujimori o Vladimiro Montesinos. Uno, huido. El otro, desaparecido. Nadie sabe nada de ellos. Una vez más, parece que la tierra se los ha comido a ambos y, junto a ellos, los millones de pesos que robaron al Estado. Y que también robó Alán García, el otro candidato. Ese no era el Perú que Miguel soñaba cuando era pequeño. Hubo una época en la que incluso admiró al ex presidente Fujimori. Quizá cuando en 1997 entró con chaleco antibalas y fusil en mano a la embajada de Japón. Liberó a 72 personas secuestradas durante 127 días por terroristas del movimiento revolucionario Tupac Amaru. Entonces, pensó que Fujimori era un héroe. En cambio, cuatro años después, cree que tan sólo es un traidor. Miguel se siente desengañado. Ahora tampoco confía demasiado en la capacidad de Toledo para salvar al país. La bajeza moral también señala a la esperanza de esta tierra, de este país que un día abandonó Miguel y al que, todavía, confía en volver. Quizá si Toledo cumple su promesa. Quizá si la verdadera Democracia regresa a Perú.

Fotografía de Pablo A. Iglesias

Pablo A. Iglesias

Fundador de LaSemana.es

Doctor en Periodismo

Director de Información y Contenidos en Servimedia

Profesor de Redacción Periodística de la UFV

Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito