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SIN CONCESIONES

Comunismo y egoísmo

Fotografía

Por Pablo A. IglesiasTiempo de lectura3 min
Opinión30-11-2016

Llegó al poder prometiendo libertad y acabó encerrando en la cárcel a todo el que discrepaba. Fue comunista en lo ideológico desde su revolución triunfal en La Habana en 1959 hasta espirar su último aliento a los 90 años. Sin embargo, en la práctica real fue como otros muchos líderes que, tras alcanzar el poder, olvidan aquello por lo que decían luchar y gobiernan al pueblo llano con tanta imposición como injusticia. Si algo me quedó claro cuando visité Cuba es que el castrismo sólo lucha por sí mismo y, en todo caso, por los suyos. Si eres del Partido Comunista, tienes derechos e incluso privilegios. Si no eres, no existes. Si amas y manifiestas amor al líder, eres correspondido y gratificado. Si no, castigado.

El castrismo sólo lucha por sí mismo y, en todo caso, por los suyos
Una tarde, al llegar a una modesta ciudad del centro de Cuba, la piscina del hotel estaba repleta de lugareños. Preguntamos cómo era posible al guía, por supuesto un oficialista que tenía prohibido salirse del argumentario ante los turistas. "Donan sangre", replicó con destreza para nuestra perplejidad, dado que en un Estado de Bienestar como el de España lo más que recibes por un gesto solidario similar son dos euros en un sandwich y un zumo para reponer fuerzas. En Cuba los que "donan sangre" reciben premios del Gobierno como una semana de vacaciones gratis en hoteles reservados para turistas. Todo el que ha viajado a Cuba sabe que el extranjero es una especie protegida, dado que es la principal fuente de ingresos. Pero incluso en los hoteles para turistas, los donantes del régimen -que portaban en el cuello ostentosas cadenas de oro- gozaban de privilegios sobre quienes llegábamos allí pagando las vacaciones con nuestros ahorros de todo el año. Por supuesto, nos alegramos por ellos. Pero eso no es comunismo ni nada que se le parezca.
Sólo importa sostener el sistema podrido entre los que comen las migajas
La Guerra Fría levantó un muro gigantesco entre dos mundos antagónicos, separados sobre el papel en una forma dispar de entender la distribución de la riqueza. Pero la realidad es bien distinta, pues tanto el capitalismo como el comunismo caen desde concepciones opuestas en el mismo reparto injusto: el de los amigos, los pelotas y los estómagos agradecidos. El régimen pagaba y paga a sus militantes con los mismos sobornos que vemos en España. Aquí lo llamamos corrupción y allí solidaridad revolucionaria. En el fondo no importa el fondo, ni la ideología, ni lo que hace más de medio siglo levantó a Fidel Castro y al Ché Guevara. A estas alturas sólo importa preservar el chiringuito, conservar el poder y sostener el sistema podrido entre los que comen las migajas. Que me perdonen... Eso no es comunismo, es egoísmo puro.

Viajar en autobús de la punta oriental de Cuba a la occidental me hizo abrir los ojos a la verdadera realidad del país. Una isla maravillosa, un paraíso natural y un régimen infernal en el que los jóvenes carecen de futuro salvo que vendan su alma al castrismo. Fue una mezcla de sentimientos entre el placer y la frustración por no poder ayudar a un pueblo al que su propio gobierno discrimina y condena a la pobreza con recetas y mentiras económicas tan obsoletas como fracasadas. Por eso, resulta incomprensible y paradójico que jóvenes supuestamente inteligentes y cualificados de nuestra España democrática adoren el viejo comunismo de Fidel Castro como nuestros antepasados adoraban el oro procedente de la otra punta del océano. Son los mismos que viajan a Cuba para conocer la grandeza del comunismo. Eso sí, allí se alojan en hoteles de cinco estrellas con toda clase de lujos y comodidades, como hizo un dirigente de Izquierda Unida con el que compartí travesía. En el fondo, la clave no es comunismo sí o comunismo no. Es simplemente egoísmo. Es el yo por encima del nosotros elevado a la categoría del castrismo.

Fotografía de Pablo A. Iglesias

Pablo A. Iglesias

Fundador de LaSemana.es

Doctor en Periodismo

Director de Información y Contenidos en Servimedia

Profesor de Redacción Periodística de la UFV

Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito