ANÁLISIS DE INTERNACIONAL
Fidel, ahora sí es verdad

Por Isaac Á. Calvo
3 min
Internacional28-11-2016
En Wikipedia y Twitter lo habían matado tantas veces (de forma falsa) que la gente empezaba a creer en el refrán "bicho malo nunca muere". Sin embargo, esta vez sí ha sido verdad. Fidel Castro ha muerto, a los 90 años, tal y como ha confirmado su hermano y actual líder cubano, Raúl, en una comparecencia por televisión: "Querido pueblo de Cuba: Con profundo dolor comparezco para informar a nuestro pueblo, a los amigos de nuestra América y del mundo, que hoy 25 de noviembre de 2016, a las 10:29 horas de la noche, falleció el comandante en jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz".
Este hecho, tenía que producirse, porque, aunque lo pareciera, Fidel Castro no era inmortal. Ya empezó a dar signos de flaqueza cuando hace 10 años entregó el mando a su hermano Raúl y se mantuvo en un segundo plano de la política.
Desde joven, Fidel tuvo claro lo que quería y qué pasos tenía que dar para conseguirlo. Supo posicionarse y hacer visible su lucha política y también violenta contra los excesos del poder establecido en Cuba a través del golpe militar protagonizado por Fulgencio Batista, en 1952. Batista aprovechó las acciones violentas de los grupos armados opositores para ejercer con mano de hierro.
Fidel Castro fue ganando popularidad, y sus promesas de restaurar la democracia y recuperar las libertades engatusaron a los cubanos, quienes lo recibieron como a un mesías después de la huida de Batista, el 1 de enero de 1959.
Nada más lejos de realidad, el remedio de Fidel fue peor que la enfermedad. No solo no restauró la democracia ni recupero las libertades, sino que inició una campaña de represión y represalias contra cualquier tipo de disidencia. Hubo crímenes generalizados cometidos por el Estado, fusilamientos indiscriminados, violaciones de los derechos humanos, encarcelamientos políticos, confiscación de propiedades... Fidel se encargó de eliminar a la oposición e instauró el terror en la población, al más puro estilo soviético, en donde todos desconfían de todos, porque nadie sabe quién es el chivato.
Fidel Castro estuvo oficialmente en el poder desde 1959 hasta 2006. Durante esos años tejió una tela de araña capaz de llegar a cualquier rincón de la isla y de controlar todo lo que en ella ocurría. Y, como sucede con los regímenes comunistas, además de atemorizar y oprimir, también llevó la pobreza al pueblo cubano.
Los cubanos lloran públicamente la muerte de Fidel, aunque interiormente estén contentos o les dé igual, pero no les queda más remedio que actuar así porque el régimen continúa con Raúl Castro. Más entusiastas se han mostrado numerosos cubanos exiliados, como por ejemplo en Florida, donde lo han celebrado a lo grande, con muestras de júbilo. Aun así, por mucho que hayan sufrido como consecuencia del régimen de los Castro, sería más correcto mostrar respeto por el muerto, aunque la sensación interior sea alivio y de alegría.
Como la muerte de Fidel no ha sido imprevista, seguro que los Castro han podido preparar minuciosamente la continuidad del régimen, primero con Raúl, y después con algún otro sucesor. Hay que tener en cuenta que el propio Raúl ya tiene 85 años, y tarde o temprano también dejará este mundo. La clave está en saber qué pasará cuando los dos hermanos Castro ya no estén en Cuba.
Evidentemente, es muy difícil que quien releve a los Castro tenga el carisma y la fuerza (aunque ambos se hayan puesto al servicio del mal) de Fidel y, en menor medida, de Raúl. También hay que tener en cuenta la incertidumbre a la que se asoma la población cubana, porque más de la mitad ya ha nacido bajo el yugo de la dictadura castrista y no conoce otro sistema.
El tiempo irá diciendo hacia dónde se dirige Cuba a partir de este momento, y especialmente cuando también le llegue la hora a Raúl Castro. Mientras tanto, Fidel ya es historia y ahora tiene responder ante la Justicia divina por sus actos a lo largo la vida.
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Isaac Á. Calvo
Licenciado en Periodismo
Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación
Editor del Grupo AGD






