ORIENTE PRÓXIMO
Los radicales de Hamás siembran el pánico en Tel Aviv
Por Vicente García Gandía
2 min
Internacional13-10-2002
"Por el retrovisor vi a un pasajero caer sobre la calzada cuando intentaba subirse al autobús por la puerta trasera en el momento que arrancaba. Dejé el volante y corrí para asistirle, pero al llegar a él me di cuenta de que llevaba un cinturón explosivo. Era un terrorista". Así relataba lo ocurrido Baruch Neuman, el conductor de la línea de autobuses urbanos de Tel Aviv, que salvó la vida de casi todos sus pasajeros.
Y vuelta a empezar. Si la nueva incursión del Ejército de Israel en el campo de refugiados de Yan Yunés, al sur de la franja de Gaza, dejaba la semana pasada un balance de 14 muertos y más de un centenar de heridos, las represalias desde Palestina no se hicieron esperar. En tan sólo 72 horas, Tel Aviv se convertía una vez más en la protagonista de la particular historia de Oriente Próximo. Los fundamentalistas de Hamás entraban al trapo de la estrategia de Sharon y buscaban la manera de defenderse de las últimas actuaciones desde el otro bando. El pasado viernes por la mañana un mártir de la causa palestina intentaba volar un autobús lleno de pasajeros en el centro de Tel Aviv pero con suerte el conductor del autobús, Baruch Neuman, reaccionó a tiempo y evitó la que podría haberse convertido en una de las mayores masacres de esta última Intifada. Este conductor de una compañía de transporte público urbano consiguió inmovilizar durante unos minutos al terrorista palestino mientras gritaba a los pasajeros para que escapasen del autobús y se alejasen lo más lejos posible. Fue entonces cuando "se levantó, caminó unos 30 metros y luego hizo estallar el explosivo, que alcanzó a un grupo de personas, hiriéndolas", aseguró Neuman. Como resultado, una mujer asesinada y una veintena de heridos. Pero ésta no fue la última intentona de los terroristas de sembrar el pánico en Oriente Próximo la semana pasada. El pasado sábado "varios ciudadanos y policías cogieron a un terrorista suicida palestino que llevaba un cinturón cargado de explosivos", aseguró el oficial de policía Uri Bar-Lev a Radio Israel. El mártir en potencia fue detenido en el paseo marítimo también de Tel Aviv poco antes de que hiciese estallar el cinturón explosivo que llevaba atado a su cuerpo. La detención tuvo lugar cerca de la Embajada francesa de Tel Aviv, en una zona de bares céntrica que normalmente se abarrota de jóvenes los fines de semana. El mismo oficial de policía explicaba cómo "al parecer [el detenido] despertó las sospechas de los vigilantes de la Embajada francesa y de algunos ciudadanos, que llamaron a la policía". Tras tres semanas de "normalización" de la actividad de los fundamentalistas, estas dos últimas acciones pueden complicar las ya difíciles relaciones entre la Autoridad Nacional Palestina y Hamás, sobre todo en la franja de Gaza, donde los radicales han anunciado su deseo de continuar a toda costa en su lucha armada contra los israelíes a pesar de la posibilidad que ello implicaría de enfrentarse a las milicias del propio Arafat. Y todo en la misma semana en la que un general del líder de la ANP fue asesinado por radicales también de Hamás.





