SIN CONCESIONES
Rajoy, el aburrido

Por Pablo A. Iglesias
4 min
Opinión02-11-2016
Rajoy no fue el protagonista de la votación de investidura. Sorprendente pero cierto. La estrella inesperada resultó ser Gabriel Rufián, un diputado de Esquerra Republicana de Catalunya borracho de odio a España, que escupe insultos y provocaciones al enemigo como única estrategia para acaparar la atención. ¡Y la consiguió!
El protagonista previo y posterior a la investidura de Mariano Rajoy paradójicamente no fue el presidente del Gobierno. Nada de eso. El centro de miradas y comentarios en verdad fue su principal adversario electoral. El derrotado Pedro Sánchez monopolizó la noticia primero con su renuncia al escaño de diputado y después con sus confesiones despechadas ante Jordi Évole en su programa Salvados. Allí culpó al resto del mundo de todos sus males, así que nadie va a quedar para la operación "Salvar al soldado Sánchez" que hace meses bautizó Pablo Iglesias y que ahora necesita desesperadamente para volver a ser secretario general.
Rajoy es aburrido y despierta poco entusiasmo entre sus propios compañerosEl verdadero protagonista de la investidura debería ser el investido pero en este país adicto a la superficialidad, a la especulación y al disparate lo previsto vende poco o nada. Además, debemos admitir que Rajoy es aburrido y que despierta poco o nada entusiasmo, no sólo entre los ciudadanos y entre los medios de comunicación, sino incluso entre sus propios compañeros de partido.
Pero a Rajoy no le importa. Todo lo contrario. El presidente del Gobierno ha conseguido al fin ser reelegido para un segundo mandato tras diez meses en funciones en los que, como es habitual, ha medido los tiempos, las fuerzas y las palabras. Si por Rajoy fuera gobernaría siempre en silencio, sin dar razones ni explicaciones mientras los demás -de su propio partido o de fuera- le gritan o se matan entre ellos. De hecho, es así como sobrevivió ocho años en la oposición y como ahora ha logrado superar la investidura. Mientras esperaba, el PSOE ha estallado por los aires en mil pedazos, se ha cargado a Pedro Sánchez como secretario general y ha dejado camino despejado a Rajoy para que repita otra legislatura más al frente de La Moncloa.
Rajoy gobernaría siempre en silencio mientras los demás se matan entre ellos
Rajoy aburre a todos con su parsimonia y con su indefinición. Cuando los demás dan un paso y se despeñan por el precipicio, él avanza cauteloso sin apenas riesgo. El sábado consiguió al fin ser investido tras ganar dos elecciones generales y el PP se fue de fiesta nocturna a celebrarlo. Con la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría como reina de la pista de baile y con los vicesecretarios más jóvenes como estandartes de una nueva generación, el equipo de Rajoy disfrutaba al fin tras diez meses de incertidumbre en los que varias veces pensó que la etapa en el poder había terminado y que el futuro pasaba por una larga travesía en la oposición. Pero el destino, y la Gestora del PSOE de Javier Fernández y Susana Díaz, han obrado el milagro y le han regalado una segunda oportunidad.
Rajoy se marchó el sábado a casa con sonrisa comedida. "No hay nada que celebrar", dijo en 2011 pese a vencer con mayoría absoluta en plena crisis económica. Ahora tampoco advierte demasiados motivos para celebrar porque celebrar, lo que se dice celebrar, le va poco. Pero sobre todo porque esta legislatura más a ser tan dura o más que la anterior. Ciudadanos, aunque votara a favor su investidura, va a extorsionarle con miles de exigencias. El PSOE, tras humillarse con la abstención, va a torpedear al Gobierno como apariencia de liderar la oposición. Y los nacionalistas van a intensificar el desafío independentista ahora que el Gobierno está en minoría y más débil que nunca. Rajoy lo intuye y percibe pocas razones para celebrar. Él es más de trabajar en silencio mientras los demás hacen ruido. Espectáculos como los de Pedro Sánchez o Gabriel Rufián son un alivio para su estrategia. Mientras otros centran la atención, Rajoy sigue a lo suyo. Así está cómodo y se siente protegido. Al fin y al cabo, así lleva 13 años liderando el PP y así desea aguantar al menos cuatro más.
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Pablo A. Iglesias
Fundador de LaSemana.es
Doctor en Periodismo
Director de Información y Contenidos en Servimedia
Profesor de Redacción Periodística de la UFV
Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito






