ANÁLISIS DE ESPAÑA
A los que no son noticia

Por Alejandro Requeijo
3 min
España03-10-2016
Actualidad, caprichosa ella, juega a elegir a sus víctimas cuidadosamente entre las redacciones. Y una vez fija su objetivo, decide no soltarlo hasta que considera que se ha divertido lo suficiente. En ocasiones se encariña tanto que las retiene durante largas temporadas. Las acapara hasta que lo estima oportuno. De vez en cuando parece dar algún respiro fijándose en otros asuntos: una competición deportiva, un desastre natural, una cumbre internacional... Pero después de eso vuelve. Siempre vuelve. Cuando menos te lo esperas te sorprende en la ducha, en una cena con amigos, en un viaje planificado con meses de antelación. Parece disfrutar de esa exclusividad a la que somete a sus elegidos, que desde hace ya algún tiempo son nuestros compañeros de Política. En torno a ellos se concitan ahora todas las miradas y la compasión de las redacciones. Hay una tendencia solidaria a tolerar especialmente sus posibles cambios de humor. “Déjale, lleva una temporada muy mala. ¿No ves que hoy tampoco se ha duchado?”. Viven bajo la constante presión del jefe y la certeza de que lo que hagan será casi con toda seguridad el asunto de portada. En su medio y en el de todos los de la competencia. Imposible relajarse.
Hubo un tiempo no tan lejano que ese lugar lo ocuparon los encargados de la lucha antiterrorista: un atentado en cualquier lugar, un comunicado de ETA a deshoras, unas detenciones de madrugada... Pero llegó un día en el que sus ojeras por la mañana ya no interesaban a nadie. Actualidad pasó a encapricharse con otros. Llegaron los de Economía con sus números y balances. Habitualmente los aburridos de la fiesta, Actualidad jugó con ellos unos cuantos años lanzándoles por los toboganes de la Bolsa. Bailó con ellos hasta que le dio la gana al son de la prima de riesgo y las balanzas fiscales. Y se fue sin dar opción a cobrarse la deuda. A por los siguientes. Ahí siguen pagando los días de vino y rosas los compañeros de Tribunales. Actualidad jamás se olvida de pasar por los juzgados. Pero la situación con los de Política va camino de adquirir tintes sádicos. Si bien es cierto que no se puede decir que la suya fuese antes una vida cómoda, Actualidad se está cebando con ellos sin descanso. La crisis del PSOE sólo es el último pasatiempo después de un año de compulsivas convocatorias de elecciones, con sus campañas previas, con sus negociaciones posteriores... con su amenaza constante de volver a la casilla de salida.
Ha llegado un punto en el que han tenido que experimentar una sensación que parecía reservada a los compañeros de la sección de Deportes: cuadrar titulares con toda la redacción arremolinada a sus alrededor comentando la jugada. Por muchas teles que haya, la gente se reúne en su mesa a seguir las ruedas de prensa que huelen a noticia importante. No debe ser fácil cuadrar un titular con medio periódico gritando gol en tu silla como tampoco debe serlo escribir con todos tus compañeros mirándote como un oráculo en busca de respuestas: “¡¿Que no dimite?!”, “¡¿Que no le cesa?!”, “¡¿Que a elecciones otra vez?!”... Al final la vida se reduce a un “hoy tampoco llego a cenar”, “mamá, ¿te puedes quedar con el niño?”, “¿se puede anular el billete?”, “¿alguien tiene cargador para el teléfono?”. Mientras un político con moreno de playa de agosto les promete medidas de conciliación en ruedas de prensa convocadas a las ocho y media de la tarde para entrar frescos en el informativo de la noche. ¿Hasta cuándo seguirán así?. Imposible saberlo, Actualidad tampoco admite preguntas.
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Alejandro Requeijo
Licenciado en Periodismo
Escribo en LaSemana.es desde 2003
Redactor de El Español
Especialista en Seguridad y Terrorismo
He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio






