ANÁLISIS DE INTERNACIONAL
Sobrevive a la purga

Por Isaac Á. Calvo
2 min
Internacional01-08-2016
El hashtag #SobreviveALaPurga fue utilizado hace unas semanas para promocionar en Twitter la película Election, la noche de las bestias. El ataque terrorista en Niza del pasado 14 de julio, en el que fueron asesinadas indiscriminadamente decenas de personas, provocó que Universal suspendiera esta campaña publicitaria.
La decisión de la productora cinematográfica fue rápida y aplaudida en la red social. Este tipo de promociones están planificadas con bastante antelación, pero después de lo ocurrido en Niza, mantenerla podría herir algunas sensibilidades, y aún más en estos tiempos en los que prima lo políticamente correcto.
Es fruto de la causalidad, pero el hashtag en cuestión se podría aplicar perfectamente a lo que está ocurriendo en Turquía desde el 15 de julio. Allí, después del fracasado golpe de Estado, los turcos que sobrevivan a la purga van a tener, sinceramente, mucho mérito.
Solo pocas horas después del levantamiento castrense, el presidente, Recep Tayyip Erdogan, ya había inculpado a 6.500 militares y miembros del Poder Judicial, a los que relacionaba con la asonada. Esta enorme cantidad y el poco tiempo que había transcurrido levantaron las sospechas de que ya existían previamente listas negras de personas señaladas por el Estado.
Estos recelos se han ido confirmando con el paso del tiempo (y es fácil darse cuenta de ello), puesto que Erdogan ha ordenado actuar contra miles de personas más. Incluso, ha ido contra periodistas y ha cerrado decenas de medios de comunicación.
Los afectados por las drásticas medidas gubernamentales están siendo acusados de auspiciar el golpe de Estado y de apoyar a Fetulá Gulen, un antiguo aliado de Erdogan, que se convirtió en enemigo y que ahora se encuentra exiliado en Estados Unidos.
Sin embargo, el presidente no está presentando pruebas convincentes que corroboren los cargos. Además, ya hay organizaciones que denuncian que los detenidos están siendo maltratados y que no se están respetando sus derechos fundamentales.
La actuación de Recep Tayyip Erdogan parece indicar que se trata de una forma de allanar el camino y avanzar en sus pretensiones de aumentar su poder. Su estrategia antes y, especialmente, después del levantamiento militar le está funcionando bien. Por un lado, acaba con quienes cree que pueden ser un obstáculo en el futuro. Por otro, evita las voces discordantes con su multitudinaria purga y con su forma de hacer política. Esta, por cierto, cada vez va adquiriendo tintes más dictatoriales y va dando la razón a los que llevan años alertando de la deriva autoritaria de Erdogan.
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Isaac Á. Calvo
Licenciado en Periodismo
Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación
Editor del Grupo AGD






