ANÁLISIS DE LA SEMANA
Lucha por cambiar las costumbres

Por Javier Bragado
2 min
Sociedad03-06-2001
Medidas nuevas para cambiar viejas costumbres. El tabaco, esa sustancia aceptada mayoritariamente por la sociedad, trae de cabeza a los dirigentes de todo el mundo. Las autoridades europeas han decidido limitar la publicidad del tabaco y España va a proponer eliminar el tabaco del Índice de Precios al Consumo para elevar su precio, a pesar de la amplia oposición existente. Si bien todo el mundo reconoce que "el tabaco perjudica seriamente la salud" ahora se ha tenido que obligar a explicar que "el tabaco mata". En principio, se ha emprendido una lucha contra las sustancias adictivas del tabaco y las costumbres -según la Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Andalucía (FACUA) el tabaco es un producto que se presenta a los jóvenes "como un instrumento para alcanzar el éxito social y sexual" y "como una prueba de del salto a la edad adulta"-. Detrás están los intereses de las multinacionales tabacaleras y de los beneficiados con su publicidad, pero también los no fumadores, ya que según un estudio, 3.000 fumadores pasivos mueren al año, entre los que se encuentran bebés. Otras estadísticas de muertos que se podían evitar son las de condenados a muerte. Para empezar, ya hay uno menos en Estados Unidos -sociedad adicta a estas medidas represoras de la delincuencia-, Joaquín José, quien ya no volverá al pasillo de la muerte porque la acusación ha retirado la petición de la pena capital. Otra sorprendente noticia del tercer milenio es que hasta hoy penetrar a una mujer con la lengua o los dedos sin su consentimiento no era considerado una violación. Se ha reformado la ley que permitía recovecos legales que rebajaban las penas. Lo que no se ha reformado son las costumbres, que en lugares como España llevan a que la mayoría de los hombres no colaboren en las tareas domésticas, sobre todo, entre las clases más bajas.






