SIN CONCESIONES
Rajoy o Podemos

Por Pablo A. Iglesias
3 min
Opinión14-06-2016
No nos engañemos. En las elecciones generales del 26 de junio sólo hay dos opciones. Hay cuatro grandes partidos pero sólo dos modelos para gobernar. Hay cuatro candidatos pero dos van a marcar la pauta. Es cara o cruz. Blanco o negro. Es Rajoy o Podemos. No hay más, por mucho que Albert Rivera se empeñe en asemejarse a Adolfo Suárez 40 años después de la Transición a la democracia. No hay mas, por mucho que Pedro Sánchez derrame lágrimas en cada esquina por lo que en marzo pudo ser y no fue. El 26-J hay que elegir un presidente del Gobierno y parece que sólo hay dos opciones: Mariano Rajoy o Pablo Iglesias.
El barómetro del CIS es tajante al respecto. El sorpasso de Unidos Podemos al PSOE es una realidad en votos y, lo que es más difícil, en escaños también. Parecía mentira pero las encuestas vaticinan una hecatombe para los socialistas mayor aún que la sufrida en diciembre, con el peor resultado de su historia. Mucho hablar del fin del bipartidismo y resulta que sólo consiste en cambiar la rosa roja por el círculo morado. Salvo milagro en el escrutinio de las papeletas, Ciudadanos será irrelevante y el PSOE cederá a Podemos el testigo como referente de la izquierda. En frente la única alternativa es Mariano Rajoy. Para semejante viaje no hacían falta tantas alforjas ni mucho menos dos tránsitos por las urnas.
Rajoy ganará las elecciones. Eso es seguro. Ganará con bastante margen, similar o incluso mayor que el 20-D. Si nadie pudo derrocarle entonces ahora dispondrán de menos razones. Cualquier gobierno que incluya al PP tendrá a Rajoy como presidente, aunque ni siquiera entusiasme a sus propios votantes. Pero en estas elecciones no se dirime quién es tu presidente ideal, sino a quién no quieres bajo ningún concepto. Los que detestan a Rajoy lo tienen fácil. Pueden votar a cualquier otro partido, especialmente a Podemos, que es el único que afirma rotundamente que quiere un pacto de izquierdas para desalojar al gallego de La Moncloa. Lo paradójico es que en marzo pudo conseguirlo si hubiera votado a favor de Pedro Sánchez pero antepuso su egoísmo personal y partidista al cambio. Ahora es al revés. Las encuestas ponen de manifiesto que el voto útil por el cambio de izquierdas lo encarna Pablo Iglesias. Es la única diferencia respecto a diciembre. Pese a la chulería y soberbia que Podemos demostró en las negociaciones de investidura, representa el cambio para quebradero de cabeza y preludio del epitafio de Pedro Sánchez.
Lo único que puede evitar otro gobierno de Rajoy es una alianza de izquierdas. Lo único que puede evitar la amalgama de izquierdas es un Gobierno de Rajoy. Al pan pan y al vino vino. Hay cuatro candidatos y cuatro partidos. Sin embargo, no nos engañemos. Sólo hay dos opciones. Rajoy o Podemos. Cada uno que vote lo que quiera o lo que prefiera o lo que menos le disguste. Pero que vote. Cada voto cuenta y cada voto va a determinar, más que nunca, nuestro futuro más inmediato. El 26-J no habrá mayorías absolutas y comenzará una durísima negociación por la investidura. El tercero recibirá en su mano la llave que abre la puerta de La Moncloa pero sólo los dos primeros tendrán opción de sentarse en el sillón presidencial. Esto es lo que realmente se decide en las elecciones generales. Sólo hay dos opciones. Así que no nos engañemos.
Seguir a @PabloAIglesias

Pablo A. Iglesias
Fundador de LaSemana.es
Doctor en Periodismo
Director de Información y Contenidos en Servimedia
Profesor de Redacción Periodística de la UFV
Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito






