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ANÁLISIS DE SOCIEDAD

Un día más

Fotografía

Por Almudena HernándezTiempo de lectura3 min
Sociedad30-12-2015

Estamos en fechas de recopilatorios, balances y buenos propósitos. Y, como siempre, destacan los nuevos intentos de hacer deporte, adelgazar, dejar de fumar y aprender inglés, piedras en la que el común de los mortales volveremos a tropezar y, en una de estas, nos romperemos la crisma. Quizás, aprovechando que este 2016 que llega es un poco raro, deberíamos cambiar los deseos por cuestiones más asequibles, como aprender de los errores cometidos en el año viejo y llenar el tiempo de personas, en vez de cosas. Que tire la primera piedra...

De momento, 2016 viene con un día más en el calendario, 24 horas extra que regala el ajuste del movimiento de la Tierra con la medición del tiempo que tenemos establecida. Ese 29 de febrero no servirá de mucho para la gran mayoría, que en la inercia rotatoria de la vida lo pasarán sin más. Pero el 29 de febrero será una fecha importante para quienes,por ejemplo, tienen una enfermedad rara ya se preparan para que esa jornada sirva para sensibilizar sobre su situación. O para quienes se casen, para quienes tengan un hijo o despidan a un ser querido...

Aunque el 29 de febrero no será suficiente para quienes pedimos que el día tenga 25 horas. Para entonces, quién sabe cuántos trastos se habrán tirado a la cabeza nuestros políticos de referencia, esos que resultaron agraciados en la pedrea de las urnas del pasado 20 de diciembre. 

Estos periodos de transición entre legislaturas, y eso que este es históricamente especial, parecen como los 29 de febrero: llegan cada cuatro años y sin el protagonismo que debieran. En el caso del almanaque, la importancia se la lleva que el año sea bisiesto; y en el de la legislatura, quien haya ganado el partido. Ya quedarán los programas electorales en el depósito de papel para reciclar y las promesas en la órbita del incumplimiento y los pactos, que en castellano castizo se resume con el "donde digo Diego" mientras los días pasan y muchas cosas se quedan sin hacer, para desconsuelo de muchos.

En 2016 también habrá parados, hogares en riesgo de pobreza, decenas de miles de inmigrantes y refugiados, víctimas del terrorismo y la violencia, trending topics y canciones de moda
Y, hablando de partidos, seguro que en 2016 el mundo se detiene, no para regalarnos unas horas, sino para hipnotizar a la plebe con un puñado de partidos de fútbol del siglo y del milenio. Para entonces, ojalá, haya llovido suficiente como para que los españoles no nos lamentemos por las reservas de los pantanos y de la boina de contaminación de Madrid y otras ciudades. Porque por otras cuestiones ya nos daremos golpes de pecho según nos vayan impactando las noticias.

En 2016 también habrá parados, hogares en riesgo de pobreza, decenas de miles de inmigrantes y refugiados, víctimas del terrorismo y la violencia, trending topics y canciones de moda, enfermedades y los accidentes, catástrofes y, por qué no, el recuerdo de todas las promesas que nos hicimos en 2015 y que no cumplimos. Lo único seguro es que en 2016 tendremos un día más para recuperarlas o, al menos, intentarlo.

Por cierto, dicen que "mudar alguien bisiesto" o "de bisiesto" es variar de lenguaje o de conducta. Las palabras también pueden alumbrar buenas acciones. Feliz cambio de año, pero de verdad, no con el eco diáfano de una frase vacía.

Fotografía de Almudena Hernández

Almudena Hernández

Doctora en Periodismo

Diez años en información social

Las personas, por encima de todo