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IMPRESIONES

Debemos conspirar

Fotografía

Por Álvaro AbellánTiempo de lectura2 min
Opinión15-05-2014

Cuando leí el título, Medios de conspiración social, pensé que Juan José García-Noblejas se había pasado al bando de los agoreros y los pesimistas que sólo ven en el mundo de la comunicación un avatar más de los demonios del capitalismo. Como sabía que eso no podía ser, eché un vistazo al índice y al prólogo. Entonces renové mi fe en el veterano profesor al descubrir en su obra una propuesta esperanzadora. El libro repasa los males de los medios, porque no es cuestión de esconder la verdad, pero el conjunto debe leerse como una exhortación, como una llamada a conspirar en favor del bien común. García-Noblejas acude a la etimología y a la Historia para justificar el uso noble del concepto conspiración y, la verdad, me convence. Debo decir que yo siempre había “conspirado para bien”, como gusta decir a un antiguo profesor mío, pero nunca pensé que la Historia y la etimología estaban de mi parte. Resulta que conspirar significa “respirar juntos” o “compartir un mismo aliento”, tal y como hacen los jugadores de baloncesto mientras preparan su jugada durante un tiempo muerto. Conspiratio significa reunión, consenso, concordia. Pero no lo significa sólo desde un punto de vista descriptivo o neutral, sino también moral: la conspiración es una agrupación abierta, con la intención de vincular a muchos más, si no a todos, en pro de un bien común libremente escogido. Lo que ahora solemos llamar conspiración, con toda su carga negativa, es lo que los clásicos llamaban conjura, esa reunión secreta de unos pocos para defender sus intereses particulares en contra del bien común. Cosas de la vida, el caso es que yo nunca me sentí atraído por eso de conjurarme, y menos ahora, que sé lo que significaba para los antiguos. Sin embargo, esto de conspirar es otra cosa, porque es profundamente asociativo, comunitario, recíproco. Respirar el mismo aire, pensar juntos y corregirnos mutuamente, imaginar un futuro compartido, concordar nuestras voluntades y trabajar por el bien común. ¡Qué divertido! ¿Nos apuntamos? Conspiremos…

Fotografía de Álvaro Abellán

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Doctor en Humanidades y CC. Sociales

Profesor en la UFV

DialogicalCreativity

Plumilla, fotero, coach