IMPRESIONES
Geógrafos y exploradores

Por Álvaro Abellán
2 min
Opinión03-04-2014
«El geógrafo es demasiado importante para ambular. No debe dejar su despacho. Pero recibe allí a los exploradores. Les interroga y toma nota de sus observaciones. Y si las observaciones de alguno le parecen interesantes, el geógrafo hace levantar una encuesta sobre la moralidad del explorador». Es un fragmento de El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry. Siempre me pareció que el personaje tipo que describía al geógrafo era el del intelectual moderno: un hombre que dice saber todo lo importante aunque nunca ha visto con sus propios ojos nada de lo que describe en sus grandes libros. A ese perfil se opone el del explorador, el auténtico sabio, aquel que sabe a qué saben las cosas, porque se ha jugado el pellejo para arrancarles con las manos sus secretos. Hoy, al releer esas mismas páginas, pienso más bien en nuestros políticos, ministros, burócratas, directivos de grandes empresas y hasta en ese perfil tan peculiar que es el de los ingenieros dedicados a los recursos humanos. Todos ellos dicen tener un mapa muy completo con todo lo esencial de su trabajo, pero ¿cuántos de ellos han visto alguna vez la realidad de la que habla su mapa? Lo que más me ha llamado la atención en este relectura del libro no es, sin embargo, esa parte del texto, sino la última frase: los geógrafos se cuestionan la honestidad de los exploradores, por lo que deciden evaluarlos. Cabría preguntarse si no les hará falta un día evaluar la moralidad de los evaluadores. Y así, hasta el infinito. A menudo tengo la impresión de que tamaña imbecilidad sería inmediatamente instaurada en muchos órdenes si no supusiera un incremento igualmente infinito de costes. El sociólogo alemán Niklas Luhmann escribió que el valor efectivo de la confianza se torna necesario, aunque sólo sea para simplificar nuestro mundo lo suficiente como para hacerlo habitable. Si la confianza entre exploradores y geógrafos funcionara, nos ahorraríamos todos los sistemas. Si la confianza entre unos y otros no es posible, no habrá sistema, por complejo que sea, que lo arregle. Así que yo le formularía esta pregunta al geógrafo: ¿Qué impresión cree que causa en sus exploradores cuando decide cuestionar su moralidad?






